Hillary Clinton dominó el primer debate demócrata mientras Donald Trump comentaba en Twitter

Hillary Clinton y Bernie Sanders durante el debate
Hillary Clinton y Bernie Sanders durante el debate Fuente: EFE
La ex secretaria de Estado se mostró confiada y lanzó varios dardos a Bernie Sanders, el senador socialista que se le acerca en las encuestas; el candidato republicano mejor posicionado tildó de "aburrido" el encuentro
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14 de octubre de 2015  • 08:46

LAS VEGAS.- El primer debate demócrata en la carrera presidencial de Estados Unidos tuvo muchas diferencias con los dos encuentros republicanos: desde la cantidad de participantes (cinco en lugar de diez u once) hasta la existencia de un claro ganador ( Hillary Clinton, quien va primera en las encuestas). Sin embargo, este primer encuentro del partido gobernante, no pudo salvarse de la presencia –aunque sea virtual- del candidato republicano mejor posicionado: el excéntrico Donald Trump, quien hizo comentarios por Twitter durante las más de dos horas de transmisión.

En el debate en el hotel Wynn de Las Vegas, transmitido por CNN y moderado por el periodista Anderson Cooper, Hillary Clinton dominó la escena y refrendó su condición de favorita en el primer debate demócrata de cara a las presidenciales de noviembre del año próximo, un evento en el que su principal rival, el senador socialista Bernie Sanders, supo llamar también la atención.

Pugnaz y apasionado, Sanders, de 74 años, el sorpresivo segundo lugar en la contienda, condenó las desigualdades económicas, lanzando su furia contra Wall Street y el "corrupto" sistema de financiamiento electoral que "está socavando la democracia estadounidense".

Por su parte, Clinton buscó evitar las dudas sobre su pasado presentándose como la sucesora natural del presidente Barack Obama, la persona que la eligió para convertirse en su primera Secretaria de Estado. También con la inequidad en la mira, Clinton prometió luchar por que los padres puedan "finalmente" decir a sus hijas, "vos también puedes ser presidenta cuando seas grande".

Completaron el escenario el ex gobernador de Maryland Martin O'Malley, el ex senador Jim Webb y el ex gobernador de Rhode Island Lincoln Chafee. Faltó el vicepresidente, Joe Biden, una de las potenciales grandes amenazas para Clinton, quien aún no definió su participación en la interna.

Parte del debate se convirtió en una evaluación de la trayectoria de Clinton durante sus casi 25 años en política: su voto en el Senado a favor de la guerra en Irak, su giro a la izquierda en temas como el comercio, el servidor privado de correo electrónico que usó durante su etapa como secretaria de Estado y su juicio sobre política exterior. Ella se defendió enérgicamente apuntando que todos los presentes sobre el estrado habían "cambiado una posición o dos" durante su carrera.

Uno de los momentos más destacados se produjo cuando Sanders le echó en cara su defensa del uso de un servidor privado de correo electrónico en su época como secretaria de Estado.

"El pueblo estadounidense está harto de oír hablar de sus malditos emails", dijo Sanders. "¡Basta ya de emails". "Gracias Bernie", le contestó Clinton y se estrecharon la mano, un momento que pronto se volvió viral en internet.

Pero las buenas palabras de Sanders no ablandaron a Clinton, que llegó al debate dispuesta a atacar el mensaje del senador, quien le pisa los talones según las encuestas.

El debate supuso un marcado contraste con los anteriores del Partido Republicano, en los que los 10 precandidatos se enzarzaron en disputas que revelaron las divisiones del partido sobre migración, política exterior y libertades civiles.

Los demócratas presentaron un frente mucho más unido, discutiendo más su pasado personal que el rumbo que darían al país en caso de salir elegidos. A diferencia de los republicanos, todos apoyaron en gran medida a su líder en Washington, criticando al presidente en muy pocas ocasiones y con cuidado.

Los aspirantes demócratas tienen hasta cinco debates más por delante, y varios de ellos están presionando para que incluyan más fechas.

"Bueno, yo estoy en el medio aquí, y hay muchas cosas que vienen de todas las direcciones", dijo Clinton, cuando Lincoln Chafee, el más deslucido de la noche, se quejó porque no podía tomar la palabra. "Pero sigo en pie", completó.

Trump dio el presente... por Twitter

El magnate inmobiliario Donald Trump que se robó el show en los debates republicanos, ironizó en Twitter sobre este "aburrido" debate.

"¡Qué lástima, no hay ninguna estrella en el escenario esta noche!", alardeó el millonario poco antes del inicio del duelo, que se realizó en un hotel casino a 800 metros de uno de sus decenas de hoteles, y luego cuestionó a todos los candidatos.

Las críticas más duras fueron, como era previsible, contra Hillary Clinton, de quien criticó su apoyo al acuerdo de libre comercio transpacífico. "Lo más difícil para Clinton es que tiene que defender sus malas decisiones", comentó.

Los diez temas de la noche

  • Los emails de Hillary Clinton. "¡El pueblo de Estados Unidos está harto, está cansado de oír hablar de tus malditos correos electrónicos!", expresó durante el debate el senador independiente por Vermont Bernie Sanders. Acto seguido, Clinton estrechó su mano y le agradeció. La polémica por el conocido como "escándalo de los e-mails" se desató a principios de este año, cuando varios medios revelaron que Hillary Clinton en su etapa como secretaria de Estado (2009-2013) había utilizado su cuenta de correo electrónico privada para asuntos de interés nacional. Poco después, Hillary se negó abiertamente a debatir con Chafee sobre esa polémica ("¿Quiere responder?", preguntó el moderador, Anderson Cooper. "No", fue la respuesta cortante de Clinton, que provocó un enorme aplauso del público).
  • Las armas. "No, no para nada" ("No, not at all"), contestó Clinton al ser preguntada por si Sanders había mostrado suficiente dureza en el Senado a la hora de respaldar proyectos legislativos contra la violencia armada y el poderoso grupo de presión armamentístico, la Asociación Nacional del Rifle (NRA). Ella y O'Malley cargaron duramente contra ese grupo de lobby. "Es hora de que todo el país se posicione en contra de la NRA", destacó Clinton. Los tres aspirantes coincidieron en resaltar la importancia de implantar un exhaustivo sistema de revisión de antecedentes para controlar en manos de quién acaban rifles y pistolas.
  • Donald Trump. O'Malley llamó al magnate Donald Trump, favorito para la nominación republicana, "el charlatán del carnaval del Partido Republicano".
  • Edward Snowden. "Incumplió la ley, pero lo que hizo por educarnos, eso debe de ser tomado en consideración", destacó Sanders, que defendió durante el debate al ex empleado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de la Agencia de la Seguridad Nacional (NSA) Edward Snowden, que en 2013 reveló programas de espionaje masivo.
  • Wall Street. "El Congreso no controla Wall Street, es Wall Street quien controla el Congreso", dijo Sanders, paladín del "socialismo demócrata" y fuerte valedor de fortalecer las leyes para aumentar el control en el sistema bancario estadounidense.
  • El reparto de la riqueza. "Puede tener todo el crecimiento que quieras, pero eso no significa nada si la riqueza sigue siendo del 1%", defendió Sanders, que durante el debate también cargó contra "el capitalismo de casino en el que unos pocos tienen mucho". En ese sentido, mencionó que Estados Unidos debería fijarse en países como Dinamarca, Suecia y Noruega en cuestiones económicas, a lo que Clinton respondió con sorna que Estados Unidos es distinto.
  • Clinton, progresista. "Soy progresista pero una progresista a la que le gusta que las cosas se hagan", se definió la ex primera dama ante la consulta de Cooper, vista como una creación del "establishment" frente al senador de Vermont.
  • Política exterior. En política exterior, Clinton consideró que la Casa Blanca debe "dejar claro" al presidente ruso, Vladimir Putin, que no puede estar en Siria para crear "más caos", y se desmarcó del resto de aspirantes al apostar por la creación de "zonas de exclusión aérea" en el país árabe. "La diplomacia no es lograr una solución perfecta. Es sobre cómo balancear los riesgos", definió la ex secretaria de Estado. Por su parte, Jim Webb sacó constantemente a relucir su pasado militar y Lincoln Chafee apenas dispuso de tiempo para intervenir y se mostró dubitativo e inseguro en sus respuestas.
  • Inmigración. Martin O'Malley dio las propuestas más progresistas en este campo. "Necesitamos entender que nuestro país está hecho de la llegada de nuevos americanos, somos una nación de inmigrantes", apuntó el ex gobernador, quien avanzó que ampliaría el alcance de las acciones ejecutivas de Obama, que benefician actualmente a 5 de los 11 millones de indocumentados que viven en el país. Clinton también prometió "ir más allá" de las medidas ejecutivas aprobadas por la actual gestión.
  • El rol de los moderadores. "Creo que está siendo un poco duro", contestó el exgobernador de Rhode Island Lincoln Chafee cuando el moderador del debate Anderson Cooper le pidió que explicara por qué en 1999, en el Senado de EEUU, votó a favor de una ley para desregular los bancos. El presentador de la CNN interpeló a cada uno de los candidatos por sus puntos más débiles, como los cambios de posición de Hillary Clinton, y la postura radical de Bernie Sanders frente a determinadas cuestiones.

Agencias AFP, EFE y DPA

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