Hollywood hace campaña por Hillary

Varias estrellas asistieron al cumpleaños de la Primera Dama, pero Clinton fue quien más brilló
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27 de octubre de 2000  

WASHINGTON.- A Bill Clinton no lo dejan aparecer en actos con Al Gore, y el presidente se desquita con la campaña de su mujer, Hillary, por una banca en el Senado por Nueva York: es su principal asesor, y además cuida que no le falten nunca fondos para promover su candidatura.

Para festejar el cumpleaños número 53 de la primera dama de los Estados Unidos, el presidente dejó la Casa Blanca y voló anteanoche a Nueva York. Clinton fue la atracción central de una fiesta con Robert De Niro, Tom Cruise, Whoopi Goldberg y Cameron Díaz, entre otras estrellas del espectáculo, que le reportó a Hillary dos millones de dólares para su campaña.

En el escenario, Clinton demostró anteanoche, una vez más, que tiene entre los actores de Hollywood y los artistas liberales de Nueva York un poder de convocatoria insuperable para cualquier otro político.

Desde la platea hasta le gritaron: "¡Cuatro años más!", por si quedaba alguna duda de que el vicepresidente, Al Gore no, despierta en ese público de tradición demócrata el mismo grado de entusiasmo.

El presidente dejó que De Niro le sacudiera los cachetes, mientras intentaba que Clinton, un sureño, aprendiera a hablar con el acento de los neoyorquinos.

Canchero como un comediante, Clinton hasta soltó una frase para entendidos: "¿Me está hablando a mí?", dijo para recordar la escena más famosa de "Taxi driver", una de las películas de culto de la carrera de De Niro.

Hillary, que nació en Chicago y vivió gran parte de su vida adulta entre Arkansas y Washington, por la carrera de su marido, fue muy criticada por los republicanos, porque cuando lanzó su candidatura no tenía ni una casa en Nueva York.

De Washington a Manhattan

Ya compraron una casa en las afueras, y tal vez alentados por la pequeña ventaja que tiene ahora Hillary sobre el republicano Rick Lazio en las encuestas, Clinton busca también un departamento en Manhattan.

Aunque el presidente dijo que pasará, cuando termine su mandato, mucho tiempo en Arkansas, todos los que pagaron 10.000 dólares por cubierto para festejar el cumpleaños de Hillary Clinton ya los adoptaron como neoyorquinos.

Los comediantes de "Saturday Night Live", el programa de humor más popular de la televisión en los Estados Unidos, hicieron de cuenta que debían aprobar un crédito para Clinton, y lo rechazaron, porque tiene un salario de 200.000 dólares por año (que en el mundo de los actores consagrados es una bicoca) y 40 millones de dólares en deudas pendientes con abogados, exageraron.

Todas las deudas provienen de los abogados que Clinton necesitó para defenderse en el escándalo por su affaire con Monica Lewinsky y de otras infidelidades que convirtieron a Hillary en una víctima, el lugar que irónicamente le permitió repuntar mucho en su imagen pública.

Clinton está obsesionado con lograr que su mujer gane la banca en las elecciones del 7 de noviembre y como asesor no parece estar haciendo un mal trabajo, porque Hillary logró grandes elogios del New York Times, que al respaldar su candidatura dijo que conoce mejor los problemas del Estado que Lazio, "un neoyorquino de toda la vida", como le gusta presentarse.

La fiesta siguió anteanoche, que era la víspera del cumpleaños, en el restaurante Elaine´s, una de las locaciones más famosas de las películas de Woody Allen, y ayer en la Casa Blanca.

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