Homs resiste y se prepara para lo peor

Es dramática la situación de la población civil
(0)
8 de febrero de 2012  

HOMS, Siria (El País).– Hay que bajar las escaleras muy despacio porque el agua vuelve resbaladizos los escalones. En el interior de un edificio que parecía vacío se escuchan algunos susurros y poco a poco empiezan a aparecer las siluetas de varias personas.

Son 23. De un lado hay tres mujeres y tres niños sentados en el suelo. Hay pequeños grupos dispersos en la habitación, que no tiene ventanas. Huele a humedad y a sudor. Las bombas destruyeron sus hogares y llevan tres días recluidos, protegidos de las explosiones.

En una esquina, una mujer mece a un bebe de dos meses. "No tenemos leche ni comida", dice. "¿Es así como viven los hijos de Bashar al-Assad?", pregunta, señalando a los chicos. Empiezan a sufrir problemas respiratorios, uno de ellos padece asma. "No tenemos remedios", dice angustiada. Todos están pálidos.

Es el cuarto día de la ofensiva contra Homs. El ejército sirio trata de irrumpir en la ciudad por tres puntos diferentes. Varios tanques avanzan por la zona de la universidad mientras otros lo hacen por la zona de la avenida de Brasil, que los habitantes de Homs han bautizado la "avenida de la muerte" debido a la presencia constante de francotiradores que disparan sobre cualquier persona que se aventura por ella.

Sin embargo, los soldados sirios se han encontrado con la resistencia de la brigada Al Faruk, del Ejército Sirio Libre (ESL), que durante toda la mañana de ayer trató de frenar su avance.

El resultado fue que la población civil sufrió un intenso fuego de artillería que no lograba doblegar a los rebeldes. Los disparos de mortero comenzaron a las seis y media de la mañana y en pocas horas se habían escuchado más de 200 explosiones.

Un enorme estruendo muy cercano corta la conversación. Es sólo una de las bombas con las que el régimen castiga a diario a los habitantes de Bab Amro, la zona de Homs más hostigada por un régimen que dice que prolongará su ataque hasta que elimine a los que llama "bandas de terroristas".

La situación de la población civil se deteriora y quienes todavía resisten se preparan para lo peor. Walid al Kader, coronel de la brigada Al Faruk, explica cómo los militares del régimen están asediando el barrio y cómo sus hombres tratan de proteger la ciudad.

Los soldados todavía no han podido entrar. Los terribles bombardeos se realizan desde los pueblos cercanos.

Según el coronel Al Kader, sólo hay un intercambio desigual de disparos. El ejército rebelde cuenta únicamente con fusiles de asalto AK-47 Kalashnikov, fusiles M-16, fusiles y granadas autopropulsadas (RPG). Se trata de armas transportadas por contrabandistas desde la frontera con el Líbano o robadas por los desertores al ejército de Al-Assad.

Y una pieza más en el rompecabezas sirio: "Tenemos algunos morteros que pudimos incautar a los milicianos de Hezbollah. Matamos a algunos y dejamos los cadáveres cerca de los suyos para que los recogieran", dice Mofir, un desertor que se ha sumado al ESL.

© EL PAIS, SL

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.