Incómoda como nunca, Bachelet habló del "Nueragate"

Dijo que se enteró por la prensa y que fue muy "doloroso"; su imagen cayó al mínimo histórico por el escándalo
Federico Grünewald
(0)
24 de febrero de 2015  

SANTIAGO, Chile.- Incómoda y complicada como pocas veces. Así se la vio a Michelle Bachelet en su primera intervención tras volver de sus vacaciones en el sur de Chile. Antes de entrar a la reunión de comité político en La Moneda ya tenía dos noticias muy malas: una encuesta le daba la peor aprobación en lo que va de su segundo mandato y el Financial Times dedicaba una página a explicar que el "Nueragate" empañaba sus reformas.

Además, al salir, le tocaba enfrentar a los periodistas por primera vez desde que explotó el escándalo que involucró a su hijo mayor, Sebastián Dávalos, que hace dos semanas decidió renunciar a su cargo como jefe del área sociocultural de la presidencia.

La presidenta chilena enfrentó directamente el caso que destapó la revista Qué Pasa cuando recién comenzaba sus días libres. Se trata de una reunión que sostuvo Dávalos en 2013 con el dueño del Banco de Chile para ayudar a la empresa de su esposa, Natalia Compagnon, a conseguir un préstamo de 10 millones de dólares.

"En los últimos días han ocurrido una serie de acontecimientos que han generado preocupación. Para mí, como madre y presidenta, han sido momentos muy dolorosos. Por eso quería enfrentarlos con ustedes con claridad y decisión", dijo ayer Bachelet.

Inmediatamente, la líder socialista agregó: "Conozco bien mi responsabilidad como presidenta y, como tal, hay una gran prioridad que yo me fijé en este gobierno, en el anterior y en toda mi vida: seguir trabajando para que tengamos una nación más justa y más equitativa. Llevar adelante esta tarea implica muchas veces tomar decisiones que son dolorosas, y para lograr que éste sea un mejor país para todos es mi deber enfrentar cualquier hecho que pudiera obstaculizar o comprometer esos objetivos de igualdad y de justicia. Hace pocos días, por ello, mi hijo Sebastián Dávalos dejó su cargo y renunció".

A pesar de que salió a dar la cara, la gobernante chilena dio una respuesta que le significó una ola de críticas y bromas.

Ironías

Cuando los medios le preguntaron si sabía del negocio que tenía su nuera, respondió: "Yo no tuve ninguna información, ni previa ni después, me informé en Caburgua por la prensa". De esa frase partieron las mofas e ironías.

Primero, la oposición. "Es poco creíble que no conociera este lucrativo negocio", lanzó el integrante de la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI) Felipe Ward. "Que no haya sabido de las reuniones me cuesta creerlo", agregó Javier Macaya, del mismo partido, mientras que Nicolás Monckeberg, de Renovación Nacional (RN), dijo directamente: "No le creo a la presidenta cuando dice que se enteró por la prensa de la reunión con Andrónico Luksic [vicepresidente del Banco de Chile]".

Desde el movimiento Evópoli indicaron que "los chilenos esperaban algo más", y en general en redes sociales y en la calle se repitieron conceptos como "falta de arrepentimiento", "soberbia" y bastante humor en Twitter con el hashtag #MeEnteréPorLaPrensa. Lo más doloroso para ella, quizás, es la reiteración de la palabra "victimización", como fue percibida su intervención.

Osvaldo Andrade, presidente del Partido Socialista (PS), salió a defenderla. "La presidenta mostró la calidad de su liderazgo", opinó en referencia al anuncio que hizo Bachelet para "crear un marco institucional que sea capaz de regular las relaciones públicas y privadas, y también entre política y negocio".

"Mi compromiso es con un país donde no existan privilegios y donde la ley la respetemos todos", insistió la presidenta chilena.

¿Se arrepintió de nombrar a su hijo en el cargo?, le preguntaron. "No, porque su gestión fue bien evaluada", respondió con seguridad la jefa de Estado. El jefe del PS, sin embargo, comentó: "No me gusta que un socialista [Dávalos] se gane el dinero así [por el "Nueragate"]".

"Bachelet no tiene por qué saber sobre los negocios de su hijo, pero sí debió preguntar, antes de nominarlo a «primer damo», por conflictos de interés", ponderó el cientista y analista político Patricio Navia.

Hay que recordar que la operación comercial por la que la nuera de la mandataria obtuvo cerca de cuatro millones de dólares como ganancia, está siendo investigada por la fiscalía luego de que la derecha pidiera indagar un posible tráfico de influencias.

Todo esto ocurrió mientras la ciudadanía se enteraba de los resultados de la encuesta Plaza Pública Cadem. La aprobación de la gobernante bajó de 40% a 31% (enero a febrero) y sus características también se fueron a pique: carisma, dedicación en el trabajo y confianza. Todas descendieron por lo menos siete puntos.

Además, el 76% de los encuestados cree que Sebastián Dávalos en el "Nueragate" aprovechó el hecho de ser hijo de la presidenta para obtener beneficio económico, y el 70% consideró que su renuncia no alcanza.

Aunque no se trató en la reunión del comité político de La Moneda, en el palacio presidencial chileno sí se instaló durante el día el comentario de que es necesario dar curso al ajuste ministerial que se viene postergando desde enero pasado.

La agenda presidencial podría seguir cargada con la crítica o como mínimo ajetreada: se aproxima el aniversario del terremoto de 2010 (27-F); desde marzo se discutirá en el Congreso la despenalización del aborto, tema que divide a Nueva Mayoría; el socialismo analizará internamente la participación de Sebastián Dávalos en el "Nueragate", y el 11 de marzo Michelle Bachelet cumple el primer año de su segunda administración.

Una defensa que no convenció

Bachelet habló por primera vez del escándalo "Nueragate"

  • "Para mí, como madre y presidenta, han sido momentos muy dolorosos [...] Conozco bien mi responsabilidad como presidenta"
  • "Llevar adelante esta tarea implica tomar decisiones que son dolorosas [...] Por ello, mi hijo Sebastián Dávalos dejó su cargo y renunció"
  • "No tuve ninguna información, ni previa ni después; me informé en [el lago] Caburgua por la prensa"

Del editor: por qué es importante. Aunque no convenció a todos, Bachelet se animó a dar la cara, algo que no muchos de sus pares regionales acostumbran hacer.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.