India y Paquistán, en calma

Ambos países suavizaron la retórica belicista de los últimos días, en buena medida por la intervención en la crisis del presidente de los Estados Unidos, George Bush
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30 de diciembre de 2001  • 11:02

NUEVA DELHI.- Tanto India como Paquistán suavizaron hoy la retórica belicista de los últimos días, en buena medida por la intervención en la crisis del presidente de los Estados Unidos, George Bush, quien habló por teléfono con el primer ministro indio, Atal Behari Vajpayee, y con el presidente paquistaní, el general Pervez Musharraf.

A los buenos oficios del presidente Bush se sumó en las últimas horas el reclamo unánime de los partidos políticos de la oposición al gobierno de Vajpayee para que busque una salida diplomática a la crisis.

El ministro indio del Interior, L.K. Advani, remarcó nuevamente que la lucha de su país no es contra Paquistán sino contra los grupos terroristas de ese país que actúan contra intereses indios.

Paquistán "debe asegurarnos con firmeza, a nosotros y a la comunidad internacional, que va a dejar de ayudar y de encubrir el terrorismo", afirmó el ministro en declaraciones a un canal de televisión oficial.

"Nuestra auténtica lucha no es contra Paquistán sino contra el terrorismo y contra quienes lo apoyan", añadió Advani.

Ayer, Vajpayee señaló que su país "hará lo máximo posible" por evitar la guerra con Paquistán y coincidió con Musharraf en expresar su rechazo a resolver el conflicto por medios militares.

En una reunión con la dirección del Partido del Pueblo de la India (BJP), en el gobierno, el primer ministro exhortó a la comunidad internacional a presionar a Paquistán para que combata con decisión a los grupos integristas de Cachemira.

Los líderes políticos de la oposición en India, aunque expresaron su respaldo a las medidas adoptadas por el gobierno, instaron a Vajpayee a solicitar el apoyo internacional y adoptar medidas diplomáticas para forzar a Paquistán a luchar contra los grupos armados integristas.

El encuentro, que duró dos horas, fue convocada por Vajpayee para recabar el consenso de todas las fuerzas en este momento de crisis.

Por otra parte, el estado indio de Rajasthan, en el noroeste, fronterizo con Paquistán, fue testigo en las últimas horas de los preparativos del Ejército indio para realizar, a principios de año, grandes maniobras destinadas a comprobar la capacidad de la defensa nacional.

Camiones cargados con equipos militares y trenes repletos de soldados fueron vistos en dirección a la zona fronteriza.

Las relaciones entre India y Paquistán, dos tradicionales enemigos, se deterioraron tras el atentado terrorista del último 13 de diciembre contra el Parlamento indio en Nueva Delhi.

El ataque, atribuido a grupos integristas de Cachemira, causó la muerte de catorce personas, entre ellas los cinco terroristas que irrumpieron en el Parlamento armados y vestidos con uniformes de las fuerzas de seguridad.

India acusó a Paquistán de estar detrás del atentado que consideró un ataque directo a su soberanía.

Asimismo, India acusa a Paquistán de proporcionar armas, entrenamiento y refugio a los grupos integristas, pero el régimen de Lahore niega esas acusaciones y sólo reconoce un apoyo moral a los musulmanes armados, a los que define como "combatientes" por la liberación de Cachemira.

Tanto India como Paquistán, que libraron tres guerras desde que obtuvieron la independencia de la Corona británica en 1947, reclaman su soberanía sobre la totalidad de Cachemira. India controla dos tercios de ese territorio y Paquistán la otra tercera parte.

Fuente: EFE

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