Israel contraatacó y Sharon acusó a Arafat de terrorismo

Advirtió que "pagará el precio" por los atentados Aviones israelíes destruyeron sitios clave del gobierno palestino Para la ANP, es una declaración de guerra
(0)
4 de diciembre de 2001  

GAZA - Israel lanzó ayer una fuerte represalia por los atentados terroristas del fin de semana con bombardeos sobre blancos que son símbolos del poder de la Autoridad Nacional Palestina en Gaza y Cisjordania.Y, anunciando una nueva escalada, el primer ministro Ariel Sharon advirtió que Yasser Arafat "pagará el precio" de alentar "una estrategia del terror", una acusación que el gobierno palestino tomó como una declaración de guerra.

La nueva escalada comenzó el sábado por la noche con cuatro atentados terroristas palestinos en Israel, que dejaron 27 muertos y más de 200 heridos, en una ola de ataques sin precedente.

Sharon afirmó que a partir de ahora Israel utilizará "toda su fuerza y toda su determinación" para combatir el terrorismo, al mismo tiempo que culpó al presidente palestino de haber optado por una "estrategia del terror".

"Se ha lanzado sobre nosotros una guerra terrorista. Si ustedes preguntan cuál es el objetivo de esta guerra, yo les diré... exiliarnos de aquí. Eso no sucederá. Sabemos quién es el responsable ... Arafat es responsable de todo lo que está sucediendo", advirtió Sharon en un discurso a los israelíes.

Saeb Erakat, uno de los principales responsables palestinos, estimó que el discurso de Sharon representa "una declaración de guerra" contra el pueblo palestino.

"Esta tarde, hemos escuchado una declaración de guerra", señaló en una entrevista con la CNN, en la que pidió a Estados Unidos y la comunidad internacional que "aumenten su intervención" para frenar a Israel.

Anoche, al cierre de esta edición, luego de una jornada de bombardeos aéreos, tanques israelíes incursionaron en la ciudad cisjordana de El Bireh, limítrofe con Ramallah, y se detuvieron a tan sólo 500 metros de la oficina de Arafat mientras otros vehículos blindados se dirigían a Nablus. En tanto, soldados israelíes comenzaron a destruir con excavadoras la pista del aeropuerto de Gaza, que Arafat utiliza habitualmente para sus viajes internacionales.

Se espera que la ofensiva se intensifique en las próximas horas, ya que anoche el gobierno israelí declaró oficialmente a la Autoridad Palestina como “organización que respalda al terrorismo”. Según un alto dirigente israelí, el gobierno decidió además inscribir en la lista de las “organizaciones terroristas” a la Fuerza 17, la unidad de seguridad palestina encargada de proteger a Arafat, y a los Tanzim, el brazo militar de su movimiento, Al-Fatah.

La respuesta militar israelí a los atentados de Haifa y Jerusalén había comenzado horas antes. En el primer bombardeo, helicópteros israelíes dispararon varios misiles contra el helipuerto de Arafat, en Gaza, que quedó destruido, así como dos helicópteros, de origen ruso, del presidente de la ANP; 15 personas resultaron heridas. El líder palestino se encontraba en esos momentos en la ciudad cisjordana de Ramallah.

Los bombardeos

Poco después, aviones de combate F-16 y helicópteros atacaron otros objetivos palestinos, entre ellos, el cuartel general de la policía, en Jenín, en el norte de Cisjordania. Esta es la primera vez en varios meses que las fuerzas de Israel usan cazas contra objetivos palestinos.

La oficina del gobernador de Jenín también fue parcialmente destruida en este ataque. El cuartel general de la policía y la oficina del gobernador estaban en llamas poco después de los ataques, según los testigos.

En otra serie de bombardeos con helicópteros fue alcanzado un edificio en Belén, al sur de Cisjordania. No obstante, el ejército israelí negó cualquier operación militar en esa zona.

En Belén, una persona murió y otras 15 resultaron heridas, según fuentes médicas palestinas. La víctima es un miembro del Al-Fatah, movimiento al que pertenece Arafat.

Raanan Gissin, vocero de Sharon, afirmó que el objetivo de los ataques, en especial el del helipuerto del presidente de la ANP, era “enviar un mensaje muy claro a Arafat” en el sentido de que si no arresta y lleva ante la Justicia a los autores de los atentados del fin de semana en Haifa y en Jerusalén “nosotros deberemos hacerlo”.

Por su parte, la Casa Blanca estimó que Israel tiene “derecho a defenderse”. “Israel tiene por supuesto el derecho de defenderse, y el presidente Bush así lo entiende”, indicó el vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer.

“Es importante que Israel y el presidente Arafat continúen dialogando”, indicó sin embargo Fleischer.

La ANP, de hecho, decretó el estado de emergencia en los territorios el domingo y los servicios de seguridad comenzaron a arrestar a más de un centenar de militantes de grupos islámicos radicales, entre ellos Hamas, autor de los atentados del fin de semana.

Uno de los detenidos –bajo arresto domiciliario– fue el jeque Ahmed Yassin, líder espiritual de Hamas, y también Ismail Abu Shenhab, dirigente de la organización. En varios puntos de Gaza y Cisjordania, cientos de palestinos protestaron contra las detenciones, que significan la mayor redada contra militantes palestinos en más de cinco años.

Los arrestos, sin embargo, tuvieron diferentes ecos en Israel. El viceministro de Defensa, Dalia Rabin Philosof, las calificó de positivas, mientras que un militar de grado superior que prefirió quedar en el anonimato las calificó de “teatro”.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.