Israel descalificó la tregua de Hamas

Dijo que el cese de los ataques anunciado por el grupo radical es una "hipocresía"
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23 de diciembre de 2001  

JERUSALEN.- El anuncio realizado anteayer por el movimiento extremista palestino Hamas de que cesará sus ataques contra objetivos israelíes es, según denunciaron ayer funcionarios del gobierno de Ariel Sharon, una "hipocresía y una mentira".

Las fuentes ratificaron que Israel no hace ninguna distinción entre ataques dentro de su territorio y los sufridos por soldados y colonos judíos en Cisjordania y Gaza. Por eso, sentenciaron, cualquier acuerdo en este sentido entre la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y los grupos extremistas carece de valor.

"El terrorismo es terrorismo, y no hace diferencia si ciudadanos israelíes son atacados en Israel, en Judea o en Samaria (Cisjordania), Gaza u otras partes del mundo", dijo un vocero del gobierno israelí, Avi Pazner.

A pesar del escepticismo reinante en Israel por ese anuncio, el líder de la oposición, Yossi Sarid, dijo a Radio Israel que el comunicado de Hamas debe ser apoyado y comentó que incluso un cese parcial de hostilidades es mejor que nada.

Hizo además un llamamiento a Israel a que pare los "asesinatos innecesarios de líderes palestinos, lo que se conoce como "política de asesinatos selectivos".

No obstante, el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Shimon Peres, aseguró que Israel seguirá con sus ataques contra extremistas palestinos sospechosos de cometer acciones violentas contra israelíes.

En cuanto a la tregua de Hamas, Peres fue cauto y comentó ayer a la radio del ejército israelí que es preciso esperar y ver si las palabras del grupo se traducen en hechos.

Además de detener y enjuiciar a los extremistas, Israel exige a Arafat y a sus fuerzas de seguridad que desarmen a las facciones palestinas radicales, condiciones que considera imprescindibles para reanudar las negociaciones de paz, interrumpidas desde enero de este año.

Desafío de Jihad

El 16 del actual, el presidente de la ANP, Yasser Arafat, instó al pueblo palestino a poner fin a todas las operaciones militares, incluidos los atentados suicidas, "para no dar una excusa al (primer ministro israelí) Ariel Sharon que le permita continuar con sus ataques".

Hamas, que ha asumido la responsabilidad de la mayor parte de los atentados suicidas perpetrados en el último año contra Israel, anunció el viernes que, de momento, no proseguirá con este tipo de acciones, aunque considera los ataques dentro de los territorios como legítimas operaciones de resistencia a la ocupación israelí.

Por otro lado, Jihad Islámica, otro de los principales movimientos extremistas palestinos, anunció ayer que no se abstendrá de atacar blancos israelíes.

El representante de la Jihad en el Líbano, Abu Imad al-Rifai, subrayó que su grupo "no abortará las operaciones de martirio hasta que la tierra palestina sea liberada".

"Insistimos en que la ANP no debe someterse a Israel y creemos en la unidad del pueblo palestino. Existe resistencia porque existe una ocupación que causa muchos problemas", señaló Al-Rifai a la prensa.

Por otro lado, la ANP acordó ayer con Hamas que el vocero de la organización para Gaza, Abdul Aziz Rantisi, seguirá bajo arresto domiciliario, donde será vigilado por miembros de la policía palestina. El jueves último la policía intentó detenerlo, pero decenas de simpatizantes de Hamas lo impidieron y desde entonces lo protegen en su casa.

La acción contra Rantisi es parte de las acciones de Arafat para controlar a los radicales.

En el marco de la campaña de lucha antiterrorista lanzada por los Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre y la ola de atentados antiisraelíes de inicios de diciembre, el líder palestino, bajo presión internacional, ha encarcelado a más de 180 activistas y ha cerrado unas 40 asociaciones caritativas y oficinas políticas del Hamas y el Jihad.

Ayer, la policía palestina arrestó en el norte de la franja de Gaza al jefe del ala armada de Jihad Islámica, Shadi Mohanna, y a su segundo, Mahmud Jahud. Fuentes de la ANP precisaron que Mohanna y su vice formaban parte del grupo que el viernes participó en los sangrientos enfrentamientos entre la policía y miembros de la Jihad en el campo de refugiados de Jabalya, en los que murieron seis personas y otras 60 resultaron heridas.

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