Israel lanzó misiles que cayeron a pocos metros de Arafat

El líder palestino fue llevado a un refugio Un vocero de Sharon dijo que no intentaron matarlo Fue el mayor ataque israelí desde el inicio de la intifada, hace 14 meses Hubo tres muertos y 100 heridos
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5 de diciembre de 2001  

RAMALLAH, Cisjordania (AP).- Israel lanzó ayer su mayor ofensiva militar en 14 meses de intifada palestina, con aviones de combate y helicópteros. En una nueva represalia por la ola de atentados terroristas del fin de semana, atacó con misiles edificios de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y destruyó incluso un área a apenas 50 metros de las oficinas donde se encontraba Yasser Arafat.

Tres proyectiles cayeron a poca distancia de la sede de la ANP en Ramallah, pero el líder palestino fue trasladado rápidamente a un refugio seguro y resultó ileso. Israel dijo que el objetivo de las acciones no era la muerte de Arafat.

Los ataques alcanzaron ocho zonas distintas de Cisjordania y la Franja de Gaza, y dejaron tres palestinos muertos -entre ellos un niño de 15 años- y unos 100 heridos.

En la ciudad de Gaza, aviones F-16 lanzaron bombas que destruyeron la oficina del Servicio Palestino de Seguridad Preventiva en un barrio residencial.

Centenares de niños huyeron de una escuela ubicada a menos de 200 metros del lugar después de que la primera bomba hizo impacto. Los escolares se arrojaron al piso gritando cuando los aviones sobrevolaron el lugar y lanzaron una segunda bomba. La gente evacuó los edificios cercanos mientras las cuadrillas de rescate convergían en el lugar. Los médicos dijeron que había muchos niños entre el centenar de heridos.

“(El primer ministro israelí Ariel) Sharon nos ha declarado la guerra. Dios nos ampare”, dijo uno de los niños, Ayman Abdul Jawad, de 13 años, mientras corría junto con sus compañeros, sangrando en la cabeza.

Los israelíes también atacaron blancos de seguridad palestinos en el campamento de refugiados Khan Younis, en Gaza, y en los pueblos de Salfit y Tulkarem, en Cisjordania.

Tres edificios de Fuerza 17 –una rama de las fuerzas de seguridad palestinas–, dos en Gaza y uno en Cisjordania fueron también blanco de proyectiles israelíes.

Los ataques aéreos se produjeron horas después de que el gabinete israelí declaró que el gobierno de Arafat respaldaba el terrorismo, y calificó específicamente como grupos terroristas a dos organizaciones vinculadas con el líder palestino: la milicia Tanzim y Fuerza 17.

A causa de esa decisión, los ministros del Partido Laborista, de orientación moderada, se retiraron de la reunión del gabinete en señal de protesta, y algunos dirigentes laboristas insinuaron que el partido podría retirarse de la coalición de gobierno (ver aparte). El ministro de Transporte, Ephraim Sneh, del laborismo, dijo que “el gobierno de unidad es importante para nosotros... pero no a cualquier precio”. El laborismo favorece restablecer los vínculos con Arafat; su salida del gobierno no derribaría al gobierno de Sharon, pero lo debilitaría peligrosamente.

Otro sector del laborismo propuso ayer levantar un muro y una reja para separar a israelíes y palestinos y así detener la ola de violencia en la región.

Arafat, en una entrevista con la cadena CNN después de los ataques a sus oficinas, acusó a Israel de tratar de socavar sus esfuerzos por combatir el terrorismo.

La reacción de Arafat

La Autoridad Palestina había detenido previamente a unos 130 miembros de los grupos militantes Jihad Islámica y Hamas tras los ataques suicidas del fin de semana, que dejaron 27 muertos y más de 200 heridos en la peor ola de atentados en los últimos años.

“Ellos (los israelíes) no quieren que yo tenga éxito, y por eso él (Sharon) está intensificando sus actividades militares contra nuestro pueblo, contra nuestras ciudades, contra nuestros establecimientos”, dijo Arafat. “No quiere que empiece un proceso de paz.”

Los asesores de Arafat dijeron que el líder palestino fue conducido apresuradamente a un refugio subterráneo sin ventanas apenas aparecieron los helicópteros de ataque israelíes en dirección a los cuarteles palestinos.

Ahmed Abdel Rahman, secretario general del gabinete palestino, dijo que Arafat ordenó la evacuación de todos los empleados del cuartel y se quedó solamente con sus guardias personales.

“Estaba muy quieto...Aunque estaba sorprendido, no dejó de dar órdenes...Tomamos todas las medidas naturales que solíamos tomar cuando estábamos en el Líbano”, dijo Rahman, quien permaneció con Arafat durante los ataques.

En un discurso a todo el país tras los ataques, Sharon declaró anteayer una “guerra al terrorismo” y acusó directamente a Yasser Arafat de los atentados.

Las represalias israelíes de los últimos días han estado dirigidas mayormente a los símbolos de la administración de Arafat, y en la práctica han confinado al líder palestino a su cuartel en Ramallah.

El lunes, los proyectiles israelíes dañaron tres helicópteros de Arafat estacionados cerca de su oficina en la Franja de Gaza. En la madrugada de ayer, soldados israelíes dañaron la pista de aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Gaza.

Un asesor de Sharon dijo que Arafat no era blanco de los ataques. “Hemos declarado públicamente que no nos proponemos herirlo personalmente”, afirmó Danny Ayalon. “Pero como es responsable de la ola de terrorismo que se ha producido teníamos que atacar algo próximo a él”, explicó.

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