Israel mató a un alto dirigente palestino

Abu Alí Mustafá comandaba el FPLP, una de las principales facciones de la OLP; según Tel Aviv, organizó varios atentados Dos misiles teledirigidos destrozaron su oficina El ataque provocó la furia palestina y su grupo prometió vengarse, incluso contra EE. UU. Intensos combates sucedieron su muerte
Abu Alí Mustafá comandaba el FPLP, una de las principales facciones de la OLP; según Tel Aviv, organizó varios atentados Dos misiles teledirigidos destrozaron su oficina El ataque provocó la furia palestina y su grupo prometió vengarse, incluso contra EE. UU. Intensos combates sucedieron su muerte
(0)
28 de agosto de 2001  

JERUSALEN.– La escalada de violencia en Medio Oriente tomó ayer otro giro peligroso cuando fuerzas israelíes abatieron a Abu Alí Mustafá, el dirigente político palestino de mayor rango caído en la última década y, junto con Yasser Arafat, uno de los líderes clave . Su muerte provocó ira en las autoridades palestinas y llevó al Frente Popular para la Liberación Palestina (FPLP), grupo político que lideraba, a amenazar con venganzas no sólo contra Israel sino también contra Estados Unidos.

La jornada, que los palestinos describieron como el inicio de una “guerra total” de Israel, terminó con una intensidad de combates con pocos antecedentes en la intifada. Tras la muerte del dirigente palestino, los choques de activistas palestinos y soldados israelíes se sucedieron en los alrededores de Jerusalén.

Al cierre de esta edición, el ejército israelí anunció que había tomado “posiciones dominantes palestinas” en Beit Jala, cerca de Belén, para impedir los disparos sobre barrios lindantes. La infantería fue fuertemente resistida por los activistas palestinos y cuatro personas fueron heridas. Fuentes militares informaron que las incursiones en Cisjordania y Gaza “serán por tiempo limitado”.

La violencia comenzó con la muerte de Mustafá Zibri, apodado Abu Alí Mustafá, que fue decapitado cuando helicópteros de combate dispararon dos misiles a través de las ventanas de su oficina, en el piso superior de un edificio de tres plantas, en Ramallah, a 200 metros de las oficinas de Yasser Arafat. Su cuerpo fue destrozado y uno de sus asistentes, Abdel Rahim Malouh, fue herido levemente.

Otros dijeron que Mustafá acababa de recibir una llamada telefónica, insinuando que ésta se hizo para verificar que se encontraba dentro de la habitación. El ataque fue tan preciso que el marco de las ventanas quedó intacto, pero el interior de la oficina quedó en ruinas.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se adjudicaron de inmediato la operación y acusaron a Mustafá de una serie de atentados con explosivos en Israel, el último de ellos las semana pasada en Jerusalén. “Cuando uno lee su currículum vitae, se ve que está empapado con la sangre de todas las víctimas judías (del FPLP) a lo largo de los años”, dijo Raanan Gissin, vocero del gobierno israelí.

Otros funcionarios israelíes describieron a Mustafá como un “especialista en coches-bomba” y afirmaron que su eliminación prevendrá muertes de israelíes. Sin embargo, la acción fue criticada por la oposición de izquierda del Partido Meretz (10 diputados) porque “la liquidación de un responsable político palestino constituye una escalada peligrosa”.

Mustafá es el jefe palestino más prominente entre los que Israel ha abatido, como parte de su política de “ataques selectivos” contra terroristas palestinos. Llegado a Cisjordania en 1999, proveniente de Damasco, dirigía el FPLP, la segunda facción política más importante de la Organización para la Liberación Palestina (OLP). Había sucedido en ese puesto, en julio de 2000, a Georges Habash, de la organización de origen marxista.

El FPLP, que se opone al proceso de paz con Israel, ejecutó una serie de atentados con coches-bomba desde el inicio de una revuelta palestina hace 11 meses contra la ocupación israelí, que ha dejado más de 700 muertos.

Su muerte fue condenada por la Casa Blanca, que advirtió que la política de Israel con los terroristas inflama la volátil situación en Medio Oriente y “amenaza con eliminar toda posibilidad de restaurar la calma”.

Venganza contra EE. UU.

La crítica norteamericana a Israel no bastó para atemperar la furia de los activistas del FPLP, que llamaron a “sus hermanos árabes” a vengar la muerte de Mustafá atacando los “intereses de Estados Unidos”, el “principal enemigo de los árabes y los palestinos”. “Exhortamos a los árabes a atacar los intereses estadounidenses ya que ellos participan en la exterminación del pueblo palestino”, advirtió Maher Taher, vocero de FPLP.

El grupo también se adjudicó la muerte de un colono judío en Nablus en venganza por el ataque a Mustafá.

Previsiblemente, la acusación más dura, con más advertencias incluidas, llegó de la Autoridad Nacional Palestina. Varios dirigentes denunciaron el ataque como una intensificación del conflicto con graves consecuencias. “Mediante este pecaminoso crimen, el gobierno israelí abrió el escenario para una guerra total, ilimitada”, dijo la ANP en un comunicado.

Arafat, que se encontraba en la ciudad de Gaza, anunció tres días de duelo y funerales de Estado para el líder de FPLP. Con los ojos enrojecidos, el presidente de la ANP saludó después a varios de las decenas de miles de palestinos que salieron a las calles, para las marchas en las que participaron los más altos dirigentes de Hamas y Jihad Islámica, las dos principales organizaciones extremistas palestinas.

Racismo

  • NUEVA YORK (ANSA).- El secretario de Estado norteamericano Colin Powell no concurrirá a la reunión internacional sobre racismo que comenzará el viernes en Sudáfrica, porque Washington no consiguió eliminar las críticas a Israel del documento final de la conferencia de la ONU sobre el tema. La semana pasada, el presidente George W. Bush había amenazado con desertar completamente de la conferencia si el sionismo continúa siendo considerado (en el programa) como una forma de racismo. "Hay muchas palabras ofensivas en el documento final", dijo una fuente del Departamento de Estado.
  • Otros jefes abatidos en la intifada

    Hussein Abayat: líder de la facción armada de Fatah en Cisjordania, murió el 9 de noviembre de 2000, cuando su auto fue alcanzado por un misil israelí cerca de Belén. Fue el primer blanco de la "eliminación selectiva".

    Massud Ayyad: comandante de la Fuerza 17, guardia personal de Arafat, cayó en febrero en un ataque de helicópteros, en Gaza. Según Israel, era miembro de Hezbollah.

    Sabet Sabet: jefe de Fatah en Tulkarem, Cisjordania, y director del Ministerio de Salud de la ANP, fue abatido por cinco tiros de soldados israelíes.

    ADEMÁS

    MÁS leídas ahora

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.