Italia: ofensiva para subir la natalidad

Ofrecen dinero a quienes tengan hijos
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17 de mayo de 2003  

ROMA.- Italia, que se ha convertido en el país más viejo del mundo por falta de hijos, quiere que vuelvan las cigüeñas. Para aumentar la tasa de natalidad, que es la más baja de Europa, el gobierno planea otorgar un subsidio de 2400 euros a cada pareja que tenga un hijo. La iniciativa incluiría a las parejas no casadas y no tomaría en cuenta el nivel de ingreso de los padres.

Según anunció el ministro de Bienestar, Roberto Maroni, que quiere que la medida entre en vigor en 2004, el "bonus" de 2400 euros se entregaría en cuotas. La primera, de 800 euros, podría cobrarse al presentar el certificado de embarazo, y las siguientes después del nacimiento del preciado hijo.

El objetivo es que en diez años el actual promedio italiano de un hijo y cuarto por mujer (1,25) aumente al promedio europeo, de 1,55.

El gobierno italiano tomó como ejemplo a Francia, que a partir del año próximo destinará una suma de 800 euros a cada pareja que tenga un hijo, una cifra que será pagada al séptimo mes de embarazo.

De continuar la tendencia de un hijo y cuarto por mujer Italia se convertirá en una nación de viejos: en 2050 el 42% de sus habitantes podría tener más de 60 años.

En realidad, ya hoy los datos son alarmantes, porque las estadísticas indican que el 24,5 por ciento de los 57 millones de italianos es mayor de 60 años, algo que convierte a Italia en el país más viejo del mundo, seguido por Japón.

Ahora, ¿por qué en Italia, el país de la familia, ya nadie quiere tener más de un hijo, o como mucho dos? La respuesta tiene que ver con los cambios sociales y culturales, con la igualdad entre el hombre y la mujer, pero sobre todo con el peso económico que implica un hijo.

Según un estudio, el costo de un hijo en una familia que tiene un determinado nivel de vida es equivalente al 22% del presupuesto de una pareja de igual nivel de vida, pero sin hijos. El costo crece a medida que crece el hijo, el 2% por cada año de vida, y que se hacen otros hijos.

Además de que es caro tener un hijo, sobre todo en una sociedad rica como la europea -acostumbrada a vivir bien, a tener auto, celular e ir de vacaciones al menos una vez por año-, la baja natalidad también depende de otros factores.

Uno es que las mujeres tienden a postergar la maternidad porque les interesa hacer carrera en sus trabajos -la edad promedio de parto en Italia es de 30,8 años, y de matrimonio, de 27 años- y también por la falta de tiempo, la percepción de tener una relación inestable, la incapacidad de conciliar trabajo y maternidad y por el miedo al futuro.

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