Italia: se realizó una manifestación por la liberación de los rehenes en Irak

Al término de la marcha por las calles de Roma, se celebró una misa en la plaza de San Pedro; el ministro de Exteriores del Vaticano habló en nombre del Papa y pidió por todos los que sufren en el país árabe
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29 de abril de 2004  • 13:45

CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Juan Pablo II hizo hoy una "apremiante súplica" en nombre de Dios para que sean liberados todos los ciudadanos secuestrados en Irak, entre ellos tres italianos y celebró una misa por todos los rehenes y por todos los que sufren en ese país.

Así lo informó el secretario para las relaciones con los Estados, el arzobispo Giovanni Lajolo en el mensaje que leyó en la plaza de San Pedro del Vaticano, tras concluir la manifestación organizada por los familiares de los tres italianos secuestrados para pedir su liberación.

"En nombre del único Dios, que a todos nos juzgará, Juan Pablo II renueva a los secuestradores su apremiante súplica para que sean devueltas inmediatamente las personas secuestradas a sus familias", dijo Lajolo.

El ministro de Exteriores del Vaticano, que habló en nombre del Papa, comunicó a los cerca de cuatro mil manifestantes que llegaron al Vaticano tras recorrer varias calles de Roma y encabezados por los familiares de los tres secuestrados italianos, que Juan Pablo II celebró hoy misa "por la liberación de los rehenes detenidos en Irak, como por todos los que sufren en ese país".

Una gigantesca bandera del arcoiris por la paz fue desplegada por los manifestantes, que partieron de Castel San´Angelo para dirigirse por la avenida de la Conciliación hasta el Vaticano.

Juan Pablo II expresó a los rehenes sus "sentimientos paternales" y les animó a mantenerse con coraje y a no perder la esperanza "ante esta dura prueba".

A los familiares les manifestó su afecto "y particular cercanía en estos momentos de aprensión y angustia".

"El Santo Padre no duda que se haga todo lo posible y nada se deje de intentar para garantizar la incolumidad de los rehenes y se llegue lo más pronto posible a su liberación", afirmó Lajolo.

El ministro de Exteriores del Vaticano manifestó también que Juan Pablo II expresó su agradecimiento a todos los que trabajan para restablecer en Irak un clima de reconciliación y de diálogo, con el objetivo de que el país alcance la recuperación de su soberanía plena y la independencia, "en condiciones de seguridad para toda la población".

El Obispo de Roma animó a "la querida" comunidad católica de Irak y a todos los cristianos del país a continuar trabajando "para que se restablezca una atmósfera de concordia y de colaboración entre todos las grupos religiosos y sociales del país para el bien común".

A la manifestación asistieron los familiares de Salvatore Stefio, Umberto Cupertino y Maurizio Agliana, secuestrados hace unas dos semanas por guerrilleros iraquíes, así como el arzobispo de Bari, Francesco Cacucci, el obispo de Prato, Gastone Simoni, y un representante del obispo de Cesena, Silvano Ridolfi, las provincias donde viven los tres rehenes.

Fuentes: EFE y ANSA

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