Karzai pidió dejar atrás las divisiones

Líderes de distintas facciones, con poder en otras zonas del país, se acercaron a Kabul para la asunción del gobierno interino
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23 de diciembre de 2001  

KABUL.– Al inaugurar un gobierno interino de seis meses, el nuevo líder de Afganistán, Hamid Karzai, prometió crear un sistema que deje en el olvido cinco años de régimen talibán e instó para ello a superar las divisiones del pasado a fin de construir un país democrático e integrado en la comunidad internacional.

“Seamos todos hermanos, amigos y socios”, imploró, en un acto en el Ministerio del Interior de Afganistán, ante casi 2000 personas y transmitido por la televisión.

“Nuestro pasado está lleno de problemas, pero olvidémoslo y tomémonos de la mano para avanzar juntos hacia un Afganistán libre y democrático”, dijo el líder pashtún, de familia noble y próximo al rey afgano depuesto, Mohamed Zahir Shah.

Karzai predicó con el ejemplo, al llegar al acto acompañado por Abdul Rashid Dostum, el “señor de la guerra” uzbeko que manda en gran parte del norte del país y que había mostrado su descontento por la escasa representación de su grupo en el gobierno.

Durante el acto, Karzai percibió que podría no ser inalcanzable su deseo de ofrecer una imagen de reconciliación.

Golpe de efecto

Mientras exponía el programa de gobierno, en la sala irrumpió inesperadamente –al menos para el público– otro “señor de la guerra”, el gran líder del oeste afgano, Ismael Jan. Karzai aprovechó ese golpe de efecto e interrumpió su discurso para exclamar con satisfacción: “¡Miren quién acaba de entrar; es nuestro hermano mujahiddin, es Ismael Jan!”.

En una rueda de prensa posterior, Karzai calificó a ambos hombres de “grandes afganos”, con quienes mantiene buenas relaciones.

El nuevo líder del país también alabó la figura del asesinado líder militar de la Alianza del Norte, el tadjiko Ahmed Shah Masud. Fue otro golpe de efecto, y un retrato del gran protagonista de la Jihad (guerra santa) contra la ocupación soviética y de las guerras intestinas posteriores presidió la ceremonia.

“Masud derramó su sangre por este país y los afganos sienten reverencia hacia él, como se notó en las numerosas referencias que hubo durante la investidura”, explicó Karzai.

Nuevos objetivos

En su discurso de investidura el nuevo presidente afgano planteó una larga lista de objetivos del “Estado Islámico de Afganistán”, renacido tras cinco años de régimen talibán.

El programa comenzó con el cumplimiento de los principios del islam e incluyó la “lucha contra el terrorismo” y el restablecimiento de “la paz y la seguridad”.

Karzai también hizo hincapié en la democracia, “la libertad de expresión en un Estado de Derecho”, la construcción de un nuevo sistema de enseñanza para sustituir al que fue “completamente destruido” por los talibanes y el “respeto a los derechos de las mujeres”.

Dos de los 29 miembros del gabinete de Karzai son mujeres, pero entre los 2000 asistentes a la ceremonia había apenas una treintena, todas sentadas juntas.

“Nos han dicho que debíamos sentarnos aquí”, dijo la más joven del grupo, Marian Afzali, de 16 años.

Las mujeres vestían el “atuendo discreto” de las musulmanas practicantes, pero no burkas, obligatorias con los talibanes.

Otra de ellas, Nadia Uakilí, era maestra antes de la llegada de los talibanes a Kabul, en 1996, y “por supuesto” quiere volver a ejercer “en cuanto los colegios se reabran tras las vacaciones invernales”, en marzo.

Inédito traspaso pacífico

Karzai ocupó ayer el lugar en el palacio presidencial que le dejó Burhanudín Rabbani, cuyo gobierno en el exilio había conservado el reconocimiento de la ONU durante los años del régimen talibán. Ahora, Karzai tiene sólo seis meses para dejar lista la celebración de una Loya Jirja, la asamblea tradicional que debe elegir al nuevo mandatario.

Durante la investidura, Lajdar Brahimi, el representante especial del secretario general de la ONU para Afganistán, aseguró que el de ayer fue un día trascendente pues “tras muchos años de amargos conflictos, he aquí un traspaso de poder, no por la fuerza de las armas”, dijo.

También el presidente saliente destacó que el traspaso pacífico de poder celebrado ayer “no tiene precedente en nuestra conflictiva sociedad desde hace siglos”.

Al ser preguntado al respecto, Karzai contestó: “Eso depende de si cumplimos nuestras promesas. Si cumplimos, será recordado como un gran día para el país, y si no, caerá en el olvido más absoluto”.

Día 77 / Parte de guerra

  • Karzai, sin divisiones

    La asunción del nuevo líder afgano contó con la presencia de otros poderosos referentes del país que dieron sustento a la nueva etapa.
  • Más cerca del mundo

    El gobierno interino de Karzai promovió el fin de las fuertes restricciones a las mujeres e intentará integrar el país en la comunidad internacional.
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    Un avión de American Airlines que volaba de París a Miami fue desviado hacia el aeropuerto de Logan, en Boston, cuando se descubrió a un pasajero sospechoso de llevar explosivos en su zapato.
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