La cara de la brutalidad ya tiene nombre

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27 de febrero de 2015  

LONDRES.- Es el símbolo de la brutalidad más extrema de Estado Islámico (EI). Enmascarado con un pasamontañas negro y armado con un cuchillo en la mano, prometió lo peor para Occidente y decapitó rehenes sin piedad frente a las cámaras. Su voz inmutable recorrió el mundo y su perfecto inglés sorprendió. Entre los suyos, lo llaman "Jihadi John", porque es británico como sus compañeros "Paul" y "Ringo", con quienes recibieron el apodo de "Beatles".

Sin embargo, su verdadera identidad había permanecido en las sombras hasta ayer, cuando se conoció que los servicios de inteligencia lo identificaron como Mohamed Emwazi, de 27 años, nacido en Kuwait y criado en el oeste Londres.

Miembro de una familia acaudalada y con un título de programador de la Universidad de Westminster, Emwazi está en la mira de las autoridades desde mucho antes de su llegada a EI.

Durante su juventud, mientras estudiaba, solía rezar en una mezquita de Greenwich. Tras su graduación, en mayo de 2009, planeó con sus amigos Omar y Abu Talib un viaje a Tanzania, donde iban a participar de un safari. Esa travesía nunca ocurrió, pues cuando llegaron al aeropuerto de Dar Es-Salam, en ese país de África, fueron detenidos y luego deportados por motivos aún desconocidos. Sus amigos creen que aquello fue el puntapié inicial para su radicalización.

Según los correos electrónicos de Emwazi, a los que tuvo acceso el diario norteamericano The Washington Post, "Jihadi John" fue enviado a Amsterdam, donde el servicio secreto británico, el MI5, lo acusó de querer viajar a Somalia -donde se presume que estuvo en 2006- y tender lazos con el grupo radical Al-Shabab. Emwazi lo negó y sostuvo luego que la agencia buscó reclutarlo antes de permitirle volver a Gran Bretaña.

Tras ese episodio, Emwazi viajó a Kuwait, donde había conseguido un trabajo en una empresa de informática y esperaba reencauzar su vida, pero en una visita que realizó a Londres en 2010 volvió a ser detenido por agentes antiterroristas y se le prohibió el regreso a su país de origen. "Me siento como un prisionero, sólo que no en una jaula, en Londres", escribió en ese entonces en un mail a la organización activista por los detenidos bajo cargos de terrorismo, Cage.

Según los servicios de inteligencia, fue dos años después, en 2012, cuando viajó a Siria, donde finalmente se adentró en las filas de EI para luego convertirse en la cara de la organización terrorista.

Agencias ANSA, DPA y Reuters

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