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La disputa sobre el sitio del bautismo de Jesús

En el Jordán: mientras los jordanos sostienen que está de su lado del río, los israelíes creen lo contrario; el Papa visitará ambos lugares.
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21 de marzo de 2000  

AMMAN (De una enviada especial).- "Este es el sitio donde fue bautizado Jesús." Mohammed Waheeb, arqueólogo jordano y director del proyecto Parque del Bautismo, no tiene dudas. En Wadi al-Kharrar, muy cerca del río Jordán -40 kilómetros al este de Amman-, en medio de un panorama desértico, con palmeras, ramas de olivo y carpas al mejor estilo beduino, preparadas para recibir hoy triunfalmente al Papa, Waheeb explica: "Aquí tenemos el lugar más santo, aquí empezó la cristiandad".

"El otro sitio es un engaño comercial -dice a La Nación -. Todos los curas, alemanes, ingleses, italianos y franceses están convencidos de que es éste el lugar". "Si usted busca la verdad, éste es el sitio. Si se deja presionar por los israelíes, es el otro", agrega, mirando hacia el Oeste, hacia el otro lado del Jordán.

Waheeb es parte del grupo de arqueólogos jordanos que aseguran haber descubierto los restos de la "Betania al otro lado del Jordán", donde, según el Evangelio de Juan, Jesús fue bautizado. El Papa se detendrá hoy aquí apenas veinte minutos, antes de emprender viaje hacia Israel. Veinte minutos que, de todos modos, significan mucho para los jordanos, que reivindican la autenticidad de este sitio como "Al Maghtas" (en árabe, lugar del bautismo), en contra de la tradición, que, en cambio, ubica el mismo hecho en la orilla opuesta del río, en Qasr al-Yahoud, una zona minada bajo control israelí.

La iglesia prefirió tomar distancia de esta controversia y, tras un cambio de agenda de última hora y una decisión de tipo salomónico, el Papa visitará también Qasr al-Yahoud, un día después de haber estado en Wadi al-Kharrar. Es decir, visitará los dos lugares en los cuales se cree que fue bautizado Cristo.

Qasr al-Yahoud (Fortaleza de los Hebreos) se encuentra muy cerca de la ciudad autónoma palestina de Jericó, en Cisjordania, y fue Yasser Arafat, que allí tiene una residencia, quien insistió ante el gobierno israelí para que permitiera al Papa visitar el lugar. Después de intensas negociaciones, Arafat logró vencer las resistencias de Tel Aviv, que teme que los palestinos obtengan ventajas políticas al recibir al Papa en un territorio aún en disputa y bajo control israelí.

Difícil acceso

Del otro lado del río, en Wadi al-Kharrar, las excavaciones arqueológicas comenzaron hace tres años, después de la paz con Israel, en 1994, según explicó Waheeb, en perfecto inglés. "Antes era imposible, porque el terreno estaba bajo control militar, y no sólo lleno de minas, sino también de serpientes, y escorpiones".

Lo extraño es que en este sitio no se ve el famoso río Jordán, sino un minúsculo arroyito: el Jordán está a unos dos kilómetros.

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