La extraña muerte del joven rey de Tailandia

El misterio envuelve al país desde 1946
Teresa Bausili
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18 de mayo de 2003  

Hay temas de los que en Tailandia no se habla. Por ejemplo, de la masacre en la Universidad de Thammasat, en 1976, cuando las autoridades militares reprimieron brutalmente una revuelta estudiantil.

O de la película "Ana y el rey", la producción hollywoodense ambientada en el antiguo reino de Siam que los tailandesas consideran un insulto. Pero dentro del amplio abanico de tabúes, la extraña muerte del rey Ananda, hermano mayor del actual monarca, Bhumibol, ocupa un lugar destacado en esa lista hasta el día de hoy, cuando continúa envuelta en un velo de silencio y misterio que los años reforzaron.

Todo comenzó el 9 de junio de 1946, día en que el joven Ananda, de tan sólo 20 años, fue hallado sin vida en la cama de su habitación con un disparo en la cabeza. ¿Se trataba de un suicidio, un accidente o un asesinato?

De inmediato surgieron datos que respaldaban las tres hipótesis. Algunos sostenían que el inexperto gobernante no pudo soportar el peso de las titánicas tareas que le aguardaban. Otros se inclinaban por la teoría del accidente, incluida la casa real, que por un tiempo hizo circular la versión de que Ananda estaba limpiando su revólver cuando éste se disparó.

Finalmente, los rumores sobre un crimen orquestado por sórdidas intrigas y ambiciones desmedidas cobraron fuerza. Incluso se deslizó la posibilidad de que había sido Bhumibol, enceguecido por los celos, quien mató a su hermano para ser rey.

Visiblemente inquietas, las autoridades abrieron una investigación y en 1948 condenaron a dos sirvientes del palacio real por el presunto asesinato. Ambos fueron ejecutados en 1954 y el caso fue cerrado para siempre.

En el ínterin, Bhumibol -entonces de 18 años- asumió la sucesión precipitadamente, regresó a Suiza para estudiar y, en 1951, se instaló definitivamente en Tailandia para convertirse en uno de los monarcas más queridos en la historia del país.

En una nación que en el último medio siglo ha padecido golpes de Estado, dictaduras y revueltas comunistas por igual, y a la que hoy asuela una peligrosa combinación de prostitución, corrupción y tráfico de drogas, Bhumibol ha emergido como símbolo de integridad, una figura de carácter divino que está por encima de las miserias humanas.

Melancólico y retraído, eximio saxofonista y amante de la fotografía, es el rey con más años en el trono en todo el mundo y la persona más poderosa de su nación. Para muchos, se llevará a la tumba el secreto más oscuro y mejor guardado del país: quién mató a su hermano. La trágica historia bien podría inspirar una nueva película, cuyo título no es difícil de imaginar -ni tampoco el escándalo que provocaría en Tailandia-: Ananda y el rey.

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