La lucha de poder paraliza el Congreso y el resto de Ecuador

Volvieron a suspender las sesiones
(0)
4 de abril de 2007  

QUITO.- En medio de la crisis política que desde hace un mes sacude a Ecuador, el presidente del Congreso nacional suspendió ayer por cuarta semana consecutiva las sesiones de ese órgano legislativo, paralizado por una lucha de poder entre el gobierno del presidente Rafael Correa y la oposición.

El presidente del Congreso unicameral, Jorge Cevallos, adujo una "emergencia jurídico-política" para suspender nuevamente las sesiones y aseguró que la pugna de poderes en el país "ha empeorado".

La decisión provocó el inmediato rechazo del gobierno y de los diputados afines al régimen, que afirmaron que con ella se pone en vilo el funcionamiento democrático de todas las instituciones del Estado.

La crisis se desencadenó el 7 de marzo pasado cuando, en una controvertida decisión, el tribunal electoral del país destituyó a 57 de los 100 diputados del Congreso por obstaculizar la convocatoria a un referéndum sobre la instalación de una Asamblea Constituyente, eje del plan político de Correa. Los diputados destituidos fueron reemplazados por sus suplentes, lo que otorgó una leve ventaja parlamentaria al gobierno.

La consulta popular está prevista para el próximo 15. Correa, que asumió en enero pasado y goza de una popularidad cercana al 70 por ciento, busca con la nueva Constitución reducir el poder de los desprestigiados partidos tradicionales. La asamblea, de hecho, tendrá poder para disolver el actual Congreso.

Cevallos, que pertenece al derechista Partido Renovador Institucional Acción Nacional (Prian), en la oposición, en un primer momento aceptó la destitución de los legisladores y permitió que los diputados suplentes asumieran en su lugar, lo cual fue aplaudido por el gobierno. Pero días después acató el fallo de un juez de Guayaquil que restituyó a los destituidos diputados, con lo cual generó una nueva etapa de inestabilidad en un país que tuvo ocho presidentes sólo en la última década.

El presidente del Congreso había convocado a una sesión para ayer, pero ante el enfrentamiento de los diputados destituidos con sus reemplazantes decidió dar un plazo para encontrar una salida "jurídica y política" a la disputa. De esta forma, Cevallos suspendió las sesiones previstas para ayer, hoy y mañana, y convocó a una nueva reunión para el próximo martes.

El líder del Congreso espera que el Tribunal Constitucional dirima el asunto y se pronuncie sobre la validez de la destitución de los diputados.

El gobierno de Correa rechazó esta medida e instó al Congreso a reanudar las actividades. "Esto que hace [Cevallos] es desinstitucionalizar al país... el país debe funcionar y el Parlamento debe funcionar", dijo el ministro de Gobierno, Gustavo Larrea.

Por su parte, unos 300 adeptos a Correa se manifestaron en las inmediaciones del Congreso en favor de la Asamblea Constituyente y para cuestionar la decisión de Cevallos.

Por orden del gobierno, el Congreso permanece cercado por la policía para evitar el ingreso de los diputados destituidos, que en repetidas ocasiones intentaron acceder a sus oficinas.

Plan económico

Por otro lado, y en el marco de su proyecto para llevar a Ecuador al "socialismo del siglo XXI", Correa presentó ayer su plan económico para sus cuatro años el poder, en el que se destacan una mayor intervención del Estado en la economía y el fomento y la protección de la producción nacional.

Correa, un economista de izquierda, dijo que priorizará la inversión social sobre el pago de la deuda externa y se comprometió a mantener el dólar como moneda local.

También censuró la alta dependencia de su país de las exportaciones de petróleo y dijo que buscará "una economía no petrolera". El crudo representa alrededor del 55 por ciento del total de las exportaciones del país y su venta financia el 30 por ciento del presupuesto fiscal.

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.