La muerte de un bloguero desata una tormenta política en Irán

Un obrero que tenía un blog con críticas fue detenido y torturado hasta morir
Babak Dehghanpisheh
(0)
28 de diciembre de 2012  

BEIRUT.– Sattar Beheshti no tenía nada especial que lo hiciera destacar en el barrio obrero Robat Karim, en el sur de Teherán. Como muchos vecinos, era un devoto religioso y vivía en la casa de su madre. Pero su vida cambió el año pasado cuando abrió un blog llamado "Mi vida por Irán".

Sus posts en general se centraban en la lucha de la clase obrera y las restricciones políticas en Irán, mezcladas con algunas anécdotas personales de su vida cotidiana. Pero conforme pasaron los meses, el tono del blog se volvió más afilado y más político, con críticas abiertas al gobierno e incluso al líder supremo, una línea roja en la república islámica.

En un post reciente, Beheshti criticó un discurso pronunciado por el ayatollah Ali Khamenei, en una reunión del Movimiento de los No Alineados en Teherán con el título "Pronunciaste una sarta de mentiras en vez de un discurso" sobreimpreso sobre una foto del clérigo.

Otros posts criticaban el inquebrantable apoyo de Irán a Hezbollah o denunciaban los apuros de los activistas de derechos humanos. Las represalias empezaron pronto.

"Ayer me amenazaron y me dijeron que mi madre pronto vestiría de luto", escribió Beheshti en un post el 29 de octubre pasado.

Un día después, agentes de seguridad de la ciberpolicía iraní lo detuvieron. Su cuerpo magullado y golpeado fue entregado a la familia una semana más tarde. Su muerte fue causada por la tortura, según una carta que enviaron ilegalmente sus compañeros de prisión.

La reacción fue rápida y enérgica, especialmente de otros blogueros, incluso algunos oficialistas, perturbados por el destino de un joven sin historia conocida de activismo.

Las mayores críticas fueron dirigidas a la ciberpolicía y su campaña para detener cualquier intento de "revolución de terciopelo" en la república islámica a través de Internet. Los responsables del gobierno no negaron los abusos.

"Este individuo fue golpeado, pero sus golpes no fueron de tal manera que provocaran su muerte", dijo el fiscal general Gholam Hossein Mohseni-Ejehi el 3 del actual.

En el mes transcurrido desde la muerte de Beheshti, siete policías fueron detenidos y el responsable de la ciberpolicía fue despedido, un giro dramático de los acontecimientos en un escándalo que sacudió al país. Conforme aumenta la presión internacional sobre el controvertido programa nuclear de Irán, los dirigentes iraníes temen problemas internos, especialmente ante las elecciones presidenciales que están programadas para junio.

Impacto

La muerte de Beheshti expuso las fisuras políticas de Irán. Un grupo de diputados presionó al presidente, Mahmoud Ahmadinejad, y a los jueces para que abrieran una investigación. Pero la herramienta más efectiva para dar eco a la inusual muerte de Beheshti fue la que él había elegido: Internet.

"Realmente creo que es uno de los mejores ejemplos del impacto de Internet en Irán", dijo Mahmoud Enayat, director del programa Iran Media en la Universidad de Pensilvania y fundador de Small Media, una ONG que se centra en mejorar el flujo de información en sociedades cerradas.

Internet se convirtió en un organismo supervisor que obliga al gobierno a reaccionar ante cualquier cosa que genere suficiente atención, explicó. "Ya no pueden simplemente ignorarlo."

Aunque muchos detalles de la detención y muerte de Beheshti son turbios, algunos ya no se discuten. En la noche del 30 de octubre fue detenido en su casa de Robat Karim y trasladado a la sección 350 de la famosa prisión Evin de Teherán.

Compañeros de prisión dijeron que fue colgado del techo de la celda y golpeado. Se lo ató por las extremidades a una silla y fue golpeado de nuevo. Algunas veces, los interrogadores lo tiraron al piso y lo golpearon en la cabeza y el cuello. Un grupo de prisioneros políticos hablaron con Beheshti mientras estuvo detenido y pasaron una carta basada en sus observaciones y su relato de los hechos a activistas opositores.

"Cuando trajeron a Sattar a la sección 350, las marcas de tortura eran visibles en todas las partes de su cuerpo", dice la carta, publicada en webs opositoras.

Pese a las lesiones, Beheshti presentó una queja sobre cómo fue tratado a funcionarios de prisiones. Poco antes de que fuera trasladado a otras instalaciones, Beheshti dijo a sus compañeros que sus captores pretendían matarlo. Cuatro días más tarde, las autoridades informaron a su familia de su muerte.

Tras la muerte de Beheshti, fuentes de seguridad advirtieron a su familia que no hablara con la prensa y los agentes de seguridad amenazaron con detener a su hermana si la familia no firmaba un consentimiento sobre las circunstancias de su muerte, dijo su madre a la Deutsche Welle.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.