La neumonía atípica ya causó más de 500 muertes en todo el mundo

Además, hay 7000 contagiados; se habría detectado el primer caso en Rusia
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9 de mayo de 2003  

PEKIN.- El número de muertos en todo el mundo a causa de la neumonía atípica rompió ayer la barrera de los 500 y aumentó a 507 -y a más de 7000 enfermos-, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) amplió su "lista negra" de lugares no recomendables para viajar y Rusia podría contar con el primer caso de Síndrome Respiratorio Agudo y Severo (SARS, por sus siglas en inglés) en su territorio.

China, el país más afectado por el mal -y que ayer anunció cinco nuevos casos fatales, incluyendo la primera víctima mortal en el centro financiero de Shanghai-, calificó el panorama como "sombrío" y anunció que 120 funcionarios habían sido despedidos por no haber manejado adecuadamente la crisis o por haber ocultado información.

En el blanco de crecientes y poco usuales críticas internas, el gobierno de Pekín presentó ayer un conjunto de medidas económicas urgentes para contener el daño causado por la neumonía en las finanzas del país.

Entre ellas, el gobernante Partido Comunista, aterrado de que la mortífera epidemia arruine además la floreciente economía china, destinará más fondos públicos a la creación de empleos, ayudará a empresas tambaleantes y ordenará a empleadores de áreas afectadas por el virus que no despida trabajadores.

Un desesperado Consejo de Estado pidió "esfuerzos comunes para asegurar el aumento del comercio, una aceleración del consumo interno y un desarrollo económico sostenido durante el segundo trimestre de este año".

Por su parte, la OMS extendió su advertencia e instó a no visitar Taipei (Taiwan), Tianjin (a 120 kilómetros de Pekín) y Mongolia Interna.

El organismo recomendó "postergar los viajes no indispensables" a esas regiones, donde "la epidemia continúa difundiéndose rápidamente", según explicó el director de la División de la OMS para las Enfermedades Contagiosas, David Heymann.

El experto precisó que las recomendaciones de la OMS continúan vigentes para no viajar a Hong Kong, Pekín y a las provincias chinas de Guandgong y de Shanxi (en esas zonas se concentra más del 90 por ciento de los 7000 casos de supuesto contagio de SARS).

Este nuevo aviso coincide con el anuncio de la OMS, según el cual aumentó su estimación de la tasa de mortalidad del SARS al 15 por ciento. El organismo internacional también dijo que la enfermedad es mucho más grave en las personas mayores de 65 años, que tienen una probabilidad de morir del 50 por ciento.

Rusia redobla medidas

Rusia, en tanto, redobló ayer las medidas preventivas para impedir la propagación del virus desde la vecina China, con la que comparte 4000 kilómetros de frontera, al tiempo que los médicos locales diagnosticaron el primer caso de la enfermedad en el país.

En la ciudad rusa de Blagoveschensk, limítrofe con China, los médicos sospechan que Denis Soinikov, un ruso de 25 años que hace unos días ingresó en la unidad de cuidados intensivos del hospital de esa ciudad, pudo haber contraído el SARS, lo que de confirmarse sería el primer caso de neumonía atípica en Rusia.

Las dos principales agencias informativas del país, la oficial Itar-Tass y la privada Interfax, emitieron sendos despachos urgentes en los que se anunciaba que Soinikov padecía neumonía atípica, pero minutos después anularon sus respectivas informaciones "a petición del Ministerio de Salud".

Sin embargo, Alexandr Zharov, asesor del ministerio, indicó que el cuadro clínico que presenta el paciente "permite decir que se trata de un caso de neumonía atípica", pero evitó confirmarlo de manera oficial.

En medio de la confusión y declaraciones contradictorias, el servicio de prensa del gobierno informó que el primer ministro ruso, Mikhail Kasianov, celebrará una reunión con la plana mayor de su gabinete para estudiar "medidas de urgencia" a fin impedir la propagación de la neumonía atípica en el país.

De momento, la administración de la región de Amur, en el extremo este del país, cerró a partir de ayer sus más de mil kilómetros de frontera con China para impedir que el virus se propague a territorio ruso.

Fuentes de la administración regional indicaron que el cierre de la frontera supone la prohibición de ingreso en el territorio de Amur para los ciudadanos chinos y del desplazamiento de ciudadanos rusos al vecino país.

Por su parte, el jefe del Servicio de Epidemiología de Rusia, Guennadi Onishenko, declaró que no se descarta el cierre total de las fronteras con China.

"Entendemos la complejidad que supone esta decisión, en primer lugar en el aspecto económico, pero la adoptaremos si la situación con esta enfermedad letal no se estabiliza", dijo Onishenko.

En tanto, las autoridades rusas ordenaron a las aerolíneas suspender las reservaciones de viajes a China, Hong Kong y Taiwan, y que estén preparados a cancelar sus vuelos.

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