La oposición al Brexit duro de Johnson toma fuerza

Brexiters y remainers marcharon ayer por las calles de Londres
Brexiters y remainers marcharon ayer por las calles de Londres Fuente: Reuters - Crédito: Toby Melville
Los que rechazan una salida sin acuerdo de la UE lanzaron una batalla judicial; el líder laborista pidió una entrevista con la reina
Luisa Corradini
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30 de agosto de 2019  

PARÍS.- La decisión del primer ministro británico Boris Johnson de suspender el Parlamento hasta el 14 de octubre, apenas dos semanas antes de la fecha para el Brexit, provocó una ola de indignación en Gran Bretaña, que aumenta de hora en hora. Los adversarios de una salida sin acuerdo ( no deal) lanzaron, desde ayer mismo, una batalla judicial.

"No existe antecedente en la historia moderna de Gran Bretaña donde la suspensión haya sido utilizada de esta manera", denunció Gina Miller, ejecutiva y militante anti-Brexit que presentó ayer un recurso ante la Justicia. "La medida es utilizada en forma manifiesta para impedir que el Parlamento legisle a fin de neutralizar un no deal", agregó. Miller ya había ganado en 2017 una batalla jurídica para obligar al gobierno de Theresa May a consultar a la Cámara de los Comunes sobre el proceso de salida de la Unión Europea (UE).

Por su parte, un grupo de unos 75 diputados proeuropeos solicitaron ser recibidos en forma urgente por la mayor instancia civil de Escocia, a la espera de una audiencia que tratará el fondo del problema el 6 de septiembre.

La decisión de Boris Johnson sacó a miles de personas a la calle en Londres, Manchester, Edimburgo y otras ciudades del país. Denunciando "un golpe de Estado", muchos se reunieron frente al Parlamento y en las inmediaciones de Downing Street, sede del primer ministro.

La decisión de Johnson también comenzó a cobrarse sus primeras víctimas políticas. La muy popular jefa de los conservadores escoceses, Ruth Davidson, favorable al mantenimiento británico en la UE, renunció ayer. En su carta de dimisión, Davidson evoca "el conflicto" que le provocó el Brexit y exhorta a Johnson a hallar un terreno de entendimiento con el bloque. La jovial y carismática cuadragenaria había logrado la difícil tarea de renovar el Partido Conservador en Escocia, que dirigía desde 2011.

También renunció lord Young, hasta ayer jefe de la bancada gubernamental en la Cámara de los Lores. "Estoy extremadamente contrariado con el momento y la extensión de la suspensión. Podría socavar el rol fundamental del Parlamento", escribió en su carta de dimisión.

En las últimas 24 horas, el sitio oficial del Parlamento, que recibe peticiones del público, registró aproximadamente 1,5 millones de firmas contra la decisión del premier. Toda petición que alcance las 100.000 firmas permite lanzar un debate parlamentario.

Es normal que el Parlamento británico no sesione durante algunas semanas en septiembre, durante los congresos anuales de los partidos. Tampoco es inhabitual que un premier suspenda brevemente la sesión parlamentaria en curso para presentar de inmediato su nuevo programa. Esos son los argumentos esgrimidos por Johnson y por la mayoría de los ultra-Brexit.

"De todos modos, el Parlamento no iba a sesionar durante gran parte de este período. Es absolutamente constitucional y apropiado", argumentó uno de los líderes del "Brexit cueste lo que cueste", Jacob Rees-Mogg. Según el euroescéptico ministro, a cargo de las Relaciones con el Parlamento, "toda esta indignación es fake y creada por gente que no quiere que dejemos la UE".

A pesar de esa argumentada "normalidad", la extensión de la suspensión fue calificada de "escándalo constitucional" por el presidente de la Cámara baja, John Bercow, correligionario del primer ministro. John MacDonnell, peso pesado del opositor Partido Laborista, declaró a su vez que su formación no permitirá una "dictadura".

"Es un escándalo y una amenaza para la democracia", reaccionó a su vez el líder laborista, Jeremy Corbyn, que anteayer pidió una entrevista con la reina Isabel. Corbyn espera asimismo obtener el apoyo de un número suficiente de diputados de otros partidos para presentar una moción de censura contra el gobierno. Pero deberá hacerlo antes de la suspensión de sesiones, que comienza el 9 de septiembre.

Si tuvieran éxito, los diputados tendrán 14 días para formar un gobierno alternativo. Johnson podría entonces renunciar o convocar a elecciones, un escenario que cada vez parece más verosímil.

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