La oposición no logra unificar el discurso

Los líderes del PSDB no se ponen de acuerdo sobre el futuro de Dilma
M. Sanches
S. Amorin
C. Goiso
(0)
20 de agosto de 2015  

SAN PABLO.- El cambio de tono del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, que el lunes abandonó el perfil conciliador y sugirió que Dilma Rousseff renuncie o admita sus errores como un "gesto de grandeza", se convirtió más en una señal de que los tucanos, como se conoce a los miembros del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), tiene problemas para ponerse de acuerdo en relación con la actual crisis política. El esfuerzo realizado por el ex presidente para unificar el discurso partidario, con reuniones con los senadores José Serra, Aécio Neves y el gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin, resultó ser un desafío: los líderes tucanos se mueven hoy en direcciones políticas distintas.

Alckmin anteayer evitó hacer comentarios sobre la sugerencia de renuncia hecha por Cardoso, y con relación a la discusión sobre el juicio político a Dilma, adoptó un discurso moderado. "La renuncia es algo muy personal. No caben comentarios al respecto", dijo Alckmin, que va a esperar las investigaciones en curso, antes de exigir la salida de Dilma.

"Si surge un pedido de juicio político, el partido tiene el deber de analizarlo y votar. Actualmente, ese pedido no existe. Es un hecho que el país atraviesa una crisis de gobernabilidad, pero debe esperarse el resultado de los procedimientos en curso. ¿Basados en qué vamos a iniciar el juicio político? ¿En la opinión del Tribunal de Cuentas de la Unión? Pero nadie conoce todavía las conclusiones del TCU", señaló Alckmin.

Aunque el texto de Cardoso no hace mención al juicio político y el ex presidente ya se ha manifestado en contra de esa salida, sus palabras animaron a algunos legisladores tucanos a insistir en esa idea. El senador paulista Aloysio Nunes Ferreira dijo que la bancada del PSDB votaría a favor del juicio político.

Esa posición, sin embargo, lejos está de ser unánime, incluso dentro de la propia bancada tucana en el Senado. Serra y Neves nunca se manifestaron en ese sentido. Aécio ya apoyó la idea de la impugnación de las candidaturas de Dilma y de su vice, Michel Temer, ante el Tribunal Superior Electoral, con un nuevo llamado a elecciones.

Aécio dijo que pretende realizar una reunión de la oposición con algunos sectores del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) favorables al juicio político. Para Aécio, al sugerir la renuncia de Dilma, Cardoso se limitó a expresar el sentimiento de la calle. "Cardoso le presentó una salida a un gobierno que ya dejó de ser gobierno. Recuerdo las palabras del gran Ulysses Guimarães, cuando comentó la situación que atravesaba por entonces Collor de Mello: «Collor piensa que es presidente, pero ya no lo es más». Dilma piensa que es presidenta, pero ya no lo es más", dijo.

Los especialistas consideran que en el escenario político actual, la renuncia de Dilma es una posibilidad muy remota. Para la profesora de ciencias políticas de la Universidad Federal de San Carlos María do Socorro Sousa Braga, Cardoso habló de renuncia más por conveniencia política que por convicción.

El politólogo Carlos Melo, de la firma Insper, por su parte, dice que la renuncia de Dilma podría ser la salida menos traumática para la crisis política que atraviesa Brasil, pero como Braga, no cree que vaya a ocurrir.

Traducción de Jaime Arrambide

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.