La paradójica y violenta tierra donde nacieron los rascacielos

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30 de octubre de 2000  

Dentro de los innumerables países en los que no se piensa nunca y que están lejos de todo, Yemen es excepcionalmente bien conocido, importante y relacionado. Además, es muy original: "puede considerarse uno de los pocos Estados musulmanes respetuosos -a través de todas las generaciones- de los principios islámicos respecto de las comunidades no musulmanas".

En este sentido, el imán Yahia (1869-1948; murió asesinado), "que velaba celosamente por el cumplimiento de los vejámenes impuestos a los judíos... respetaba con tesón el principio de no tocar los bienes y las vidas de los judíos de Yemen", que lo "consideraban uno de los "justos" del mundo" (Menajem Kapeliuk, "Los judíos del Yemen", en Biblioteca Popular Judía, número 44, Buenos Aires, 1971, pág. 6).

Y por cierto que dentro de los países de la península arábica, Yemen fue uno de los pocos donde pudo sobrevivir sin problemas una fuerte comunidad no musulmana. Luego de la guerra de 1948 esta comunidad desapareció, trasplantada en avión a Israel en la operación llamada, con acierto, "alfombra mágica".

Ahora Yemen ha reaparecido inesperadamente en el plano noticioso mundial a raíz del atentado contra el barco de guerra norteamericano Cole. Se han desatado desde entonces olas de versiones, todas ellas enmarcadas, como el atentado, dentro del conflicto árabe-israelí. De lo que no se habla es del país mismo en el que se dieron los hechos.

En esta tierra extraña y paradójica puede encontrarse toda clase de cosas buenas y malas. Allí, dice la tradición, se refugió Caín tras el asesinato de Abel, lo que nos coloca en el comienzo mismo de la historia humana. Allí está la histórica ciudad de Moka, célebre en la gastronomía a través del café, llegado del cercano río de Kaffa (mar por medio), en la actual Etiopía; allí está la pequeña ciudad de Kaukabán, donde se dio la tragedia escatológica del pobre Abul Hussein que motiva uno de los relatos más pintorescos de "Las mil y una noches", y allí nació la malísima "Ella" ("She"), el personaje de la novela homónima, que vivió más de 2000 años.

Todo ello sin agotar, ni remotamente, la increíble riqueza de datos y hechos de esta parte de la denominada "Arabia feliz", por su fertilidad. Recuerdo: allí se inventó hace siglos el rascacielos.

Porque esta tierra, original entre todas, podrá estar en la mentalidad común lejos de todo, pero no es así. Era su rey Dhu Nuwas, convertido al judaísmo hacia 516, en un país donde había una vigorosa comunidad cristiana. Lleno de devoto celo, el monarca, tras declarar el judaísmo religión del Estado les intimó a rechazar la divinidad de Cristo, y a raíz de ello hacia 523 murieron varios cientos (o miles) de cristianos, cuyo martirio recuerdan las iglesias en diferentes fechas pero siempre en octubre, noviembre o diciembre.

Y esta persecución se dio, además, dentro de la intensa contienda geopolítica entre Etiopía (cristiana), Persia (zoroastriana) y Bizancio (cristiana), con lo que ya entonces, desde hace quince siglos, se ve el papel central de este país cuyo gobernador (persa) aceptó el islam en 628. Aparece luego en juego la secta shiita de los Zaiditas, que gobernaron desde 860 hasta la década de 1960. Son cercanos a los sunnitas. El imán Yahya era de esta familia.

En el último medio siglo (omitiendo innumerables hechos), Yemen del Norte seguía siendo un reino (luego república), y el del Sur colonia inglesa, con muchísimos reyezuelos. De ahí pasó al comunismo -y los reyezuelos y sus familias fueron "liquidados"-. Tras guerras civiles en el Norte (entre monárquicos y republicanos) y en el Sur (entre fracciones del régimen pro soviético) se reunieron en 1990. Pero la paz no vino. Se descubrió petróleo (1985), pero en una zona de frontera imprecisa con Arabia Saudita. De todos modos, el país vive en un 70% de esa producción, que se agotará en diez años.

La mano de Ben Laden

El episodio del atentado se encuentra inmerso en un proceso general de violencia en un país violento, pero un agudo observador indica que "sólo puede haber sido hecho por extranjeros que lo organizaron con yemenitas. No es posible que lo hayan hecho yemenitas por su cuenta". El presidente afirma que es obra de la rama egipcia de la Jihad Islámica, pero la CIA se inclina -como de costumbre- por la mano de Osama ben Laden, cuyo padre es yemenita.

En los últimos días se ha hecho una gigantesca manifestación en favor de los palestinos, organizada por el partido musulmán al Islah (Reforma), el segundo del país, cuyo líder, Al sheikh Abdullah al Ahmar, es de la misma tribu -Mashid- que el presidente Ali Abdullah Saleh, cabeza del Congreso Popular General. El tercero es el Partido Socialista, en el que se refugiaron los ex comunistas.

En este cuadro no debe omitirse la fracción wahabita, afín con Arabia Saudita, ni el más permanente de todos los factores de poder: los jefes de tribu. Y lo más tradicional: la sociedad en general, y el islam dominando todo. Las armas se ven por doquier y se compran y venden libremente. Es, además, el país árabe más pobre.

De regreso a casa

ADEN, Yemen (AP).- El buque estadounidense Cole salió ayer del puerto de Adén remolcado y empujado por cuatro barcos. Los miembros de la tripulación que sobrevivieron al atentado escucharon el himno nacional estadounidense en cubierta. Para ellos, la partida significó apartarse de la bahía donde 17 de sus compañeros murieron y 39 quedaron heridos el 12 de octubre último, en lo que las autoridades consideran fue un ataque suicida.

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