La primera visita a Cuba, una prueba para Dilma

Grupos opositores al régimen han pedido reunirse con ella
Alberto Armendáriz
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30 de enero de 2012  

RIO DE JANEIRO.– En medio de una gran expectativa por el trato que dará a la cuestión de los derechos humanos, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, viajará hoy a Cuba, donde grupos de opositores al régimen han pedido reunirse con ella.

La visita de Dilma, ex guerrillera que fue detenida y torturada durante la última dictadura militar brasileña (1964-1985), adquirió más relevancia tras la muerte, dos semanas atrás, del disidente Wilmar Villar Mendoza, consecuencia de una larga huelga de hambre. Esto hizo que se reavivara el clima en el que se dio la última visita a la isla del ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, en febrero de 2010, justo un día después de la muerte de otro opositor, Orlando Zapata Tamayo, también por una huelga de hambre.

En ese momento, Lula fue duramente criticado tanto dentro como fuera de Brasil por sólo "lamentar" la muerte de Zapata y no hacer referencia a las evidentes violaciones a los derechos humanos por parte del gobierno de Fidel Castro, primero, y de su hermano Raúl, ahora.

"Por su historia particular, Dilma tendrá que hacer alguna mención, aunque modesta, a la realidad que se vive en la isla. Pero será un gesto cauteloso, que no ofenda a las autoridades cubanas; no puede exagerar la pisada", señaló a La Nacion el embajador José Botafogo, vicepresidente del Centro Brasileño de Relaciones Internacionales (Cebri).

De China a Cuba

Para los analistas brasileños, lo más probable es que la presidenta haga una declaración muy lavada, como la que hizo en su visita a China en abril pasado, cuando mencionó el tema sólo en referencia a la lucha contra la pobreza, sin alusiones a los derechos civiles y políticos.

Varios grupos de disidentes manifestaron en las últimas semanas sus deseos de poder tener una reunión con ella, pero, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, los únicos pedidos formales fueron los de Elizardo Sánchez, de la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, y el de la periodista Yoani Sánchez, premiada internacionalmente por su blog Generación Y.

"Que esta visita no sea apenas de alfombra roja; que ella se aproxime y consiga escuchar la maravillosa diversidad de las voces cubanas", dijo la joven al periódico Folha de S. Paulo.

La reconocida bloguera también solicitó en la embajada brasileña en La Habana una visa para viajar a Brasil en febrero, para el estreno de un documental, Conexión Cuba-Honduras, del brasileño Dado Galvão, que se realizará el 10 en Jequié, una pequeña localidad del norteño estado de Bahía. Y, aunque todavía no se expidió sobre el encuentro con la presidenta, el Palacio de Itamaraty, la cancillería brasileña, se la concedió la semana pasada.

"Son señales habilidosas al gobierno cubano de que quiere mantener las buenas relaciones, pero que también desea una apertura de aquel lado. El gobierno de Lula no trataba con los disidentes, no los reconocía; ahora parecería ser que hay una aceptación de que existen", indicó a La Nacion el analista de asuntos latinoamericanos Alberto Pfeifer, miembro del Grupo de Análisis de Coyuntura Internacional de la Universidad de San Pablo.

De todas maneras, todavía falta ver si las autoridades cubanas le otorgan el permiso a Yoani Sánchez, que ya ha tenido visas concedidas por países como la Argentina, Chile, España y México, pero hasta ahora nunca ha podido salir de la isla.

"Me gustaría tener más esperanzas, pero tengo un pasaporte con un museo de visados", se lamentó Yoani, que recordó la foto revelada recientemente en la que se ve a una joven Dilma enfrentando un tribunal militar en 1970.

"Vi la foto de Dilma sentada en el banco de los acusados y siendo juzgada por hombres que se tapan la cara. Yo me siento así ahora", escribió en su cuenta de Twitter.

Los controles

Por medio de esa red social, Sánchez también reveló que desde la muerte de Villar Mendoza se intensificaron los controles a la oposición; incluso su marido, el periodista Reinaldo Escobar, fue detenido brevemente. La represión fue confirmada por el grupo Damas de Blanco, que también espera poder dialogar con Dilma.

"Ahora que Brasil tiene una presidenta mujer, que es defensora de los derechos humanos, esperamos tener una audiencia; si no fuera con la presidenta, al menos con alguien de la delegación", apuntó Berta Soler, vocera de la asociación disidente.

El viaje de Dilma al Caribe –que incluye también una visita a Haití pasado mañana– estará marcado por el fortalecimiento de la cooperación técnico-científica y los lazos económicos entre Brasil y Cuba, que han aumentado de manera significativa en los últimos años.

El comercio bilateral alcanzó la cifra récord de US$ 642 millones en 2011, un incremento del 31% respecto del año anterior, según el Palacio de Itamaraty, y se espera que con la crisis en Europa, Brasil pase a tener un peso mayor que España en las inversiones en la isla.

Además de su paso por La Habana, donde se reunirá con Raúl Castro y posiblemente también con Fidel, aunque este encuentro todavía no está confirmado, Dilma visitará el puerto de Mariel, que se está reformando con dinero brasileño. Brasil ha provisto casi el 80% de los US$ 683 millones en que se estima la obra, que aspira a convertirse en el principal puerto comercial de Cuba.

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