La sexualidad y una Iglesia más cercana, los cambios que más esperan los jóvenes

Entre los miles de peregrinos llegados de todo el mundo a Río, hay una visión parecida sobre el futuro del catolicismo
Evangelina Himitian
(0)
24 de julio de 2013  

RÍO DE JANEIRO.-Que muestre una Iglesia más abierta , que impulse un evangelio para jóvenes, que abra el debate sobre temas como las relaciones sexuales prematrimoniales y la anticoncepción, que siga siendo revolucionario, que continúe quebrando paradigmas, que siga humilde, que cambie el mundo.

Ésta podría ser una buena síntesis de lo que los jóvenes que participan de esta Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) esperan de Francisco. Nada más y nada menos.

Las conclusiones surgen de una recorrida que realizó LA NACION para consultar a los miembros de algunas de las más de 150 delegaciones que participan de la JMJ sobre cuáles son los cambios que estos jóvenes esperan del Papa.

Las respuestas sorprendieron. Si bien casi la totalidad son jóvenes católicos, con una fuerte formación religiosa, muchos se permitieron preguntar y hasta cuestionar algunas enseñanzas cristianas. Sin embargo, el eje de la argumentación fue la doble moral: que la rigidez de algunos dogmas derive en que se enseñe una cosa dentro de las iglesias y afuera se viva otra.

"No mirar el problema es como tapar el sol con un dedo. Podemos creer que no existe, pero cuando bajamos el dedo sigue estando. Hoy, casi ningún joven vive la castidad. La posición sobre los métodos anticonceptivos también debería ser replanteada", apunta Ricardo Siqueira Abreu, de 24 años, estudiante de Ingeniería, que llegó desde San José de Río Preto, San Pablo.

"Yo no creo que haya cambios en los temas más polémicos. Pero lo que sería importante es que se enseñara por qué. Que los jóvenes podamos entender", dice Josefina Viola, una porteña de 22 años, estudiante de Derecho.

En una encuesta que realizó la consultora Ibope se preguntó a unos 4004 jóvenes brasileños sobre cuáles creían que debían ser los cambios que tenía que impulsar el papa Francisco. La mayoría apoyó el uso de la píldora del día después (80%), el fin del celibato para curas y monjas (74%) y la posibilidad de que las mujeres celebren misa (61%). Sobre el casamiento entre personas del mismo sexo, las opiniones están más divididas: el 51% cree que debería aceptarse.

Pero los planteos de los jóvenes van más allá de la llamada doble moral cristiana y de los temas polémicos.

"Va a ser un buen papa. Porque es humilde. Me gusta porque ya cambió los paradigmas. Les dijo a los sacerdotes que no usen autos lujosos y él mismo usó un auto muy sencillo. Así se cambia el mundo", apuntó Robert Solem, un joven estadounidense de Sacramento, California.

"A mí me gusta porque él vivió una juventud como la nuestra, por eso nos puede entender. Porque él la pasó. Porque está cerca", dice Jenny Thomas, también de Sacramento.

¿Qué esperan del Papa? Que lleve la Iglesia a la unidad. Que sea un papa que oiga a la gente. "Y no sólo que escuche, sino que también tenga el valor de hacer lo que haga falta para que los jóvenes vuelvan a la Iglesia. Que haga cambios", dijo Marc Anthony, de 27 años, quien llegó desde Trinidad y Tobago con más de diez amigos.

"Hay muchos temas sobre los que al menos tiene que haber un debate. Muchas veces la Iglesia no ha sabido comunicar las enseñanzas de Dios. Parece que para los jóvenes todo es "no". Sería interesante entender por qué no. Por qué la Iglesia está en contra de las relaciones sexuales antes del matrimonio o contra los anticonceptivos. No se toman el trabajo de bajar la explicación a la realidad de los jóvenes de hoy", aporta Alana Noel, también de Trinidad y Tobago.

"Yo espero una Iglesia más cercana. A los pobres, a aquellos que necesitan de la Iglesia. Y, sobre todo, a los jóvenes", dijo Mariela Vargas, de 24 años, que viajó desde Costa Rica junto con otros 50 jóvenes. "No creo que haya cambios sobre temas controvertidos. Seguramente los habrá dentro de 50 años. Porque la Iglesia se rige por la ley natural y hoy ya hay muchas situaciones que para la sociedad son naturales y para la Iglesia, no. Debería replantearse el tema de las relaciones sexuales antes del matrimonio y la postura respecto de la anticoncepción", agregó.

"Creo que este papa va a permitir una mayor participación de los jóvenes en la evangelización. Su mensaje ha hecho que caigan muchos prejuicios contra el ser cristianos y esto hará que muchos se animen a invitar a otros. Los católicos estuvieron como escondidos por mucho tiempo porque su discurso no encajaba con la sociedad actual", apuntó Josefina Amelong, de 29 años, de Santa Fe.

"Creo que el Papa también tiene que prestar atención a la homosexualidad. Es algo que está avanzando en todo el mundo. Y si la Iglesia dice que el propósito de Dios es un hombre y una mujer, y la homosexualidad crece, quiere decir que hay alguna situación que no está siendo atendida", apunta Siqueira Abreu.

Durante la recorrida, también se les preguntó a los jóvenes por qué les gusta tanto Francisco. Las respuestas conmueven: "Porque quiebra los paradigmas de la sociedad adulta", dijo Mariane Koressawa, hija de japoneses. "Porque nos entiende", señaló Carla Verni, de Roma. "Porque vivió una vida como la nuestra y sufrió las mismas contradicciones", agrega Gian Carlo Solorio.

Otras respuestas se repiten entre jóvenes de distintos continentes. "Porque valora el aporte que los jóvenes podemos hacer a la Iglesia", dijo Juan Báez, de Santo Domingo. Y la más original: según la argentina Sofía Andreiro, "porque es joven a pesar de sus 76 años".

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.