La UE acuerda endurecer su lucha contra la inmigración ilegal

Las medidas incluyen una revisión de la lista de países a los que se les solicita visa para ingresar a los países de la Unión Europea y la puesta en marcha "lo antes posible" de un Sistema Común de Identificación de Visados
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22 de junio de 2002  • 12:52

SEVILLA, España.- Los líderes de la Unión Europea finalizaron hoy en Sevilla (sur de España) una cumbre en la que sentaron las bases de una política común contra la inmigración ilegal y confirmaron la fecha de 2004 para la gran ampliación al Este.

Los Quince alcanzaron un acuerdo por el que la UE vinculará sus relaciones exteriores con la colaboración en materia de inmigración ilegal y la fijación de plazos concretos para dotarse de una política común de asilo e inmigración.

El acuerdo adoptado sobre la base de la propuesta de compromiso de la presidencia española, prevé que "una colaboración insuficiente por parte de un país podría dificultar la intensificación de las relaciones de dicho país con la Unión".

La UE prevé la posibilidad de adoptar "medidas" en caso de que constate "por unanimidad una falta injustificada de colaboración por parte de un tercer país en la gestión común de flujos migratorios".

El pacto alcanzado rebaja las medidas de presión contra los países pobres de origen o tránsito de ilegales, pues ya no considera la posibilidad de suspender acuerdos de cooperación como pretendían en un principio España, Italia y Reino Unido.

Debido a la firme oposición de Francia y Suecia a la posibilidad de sanciones, la presidencia española presentó hoy una nueva propuesta de compromiso que permitió el consenso.

En el acuerdo, los Quince propugnan una "evaluación sistemática de sus relaciones" con los países que no cooperen.

"Es necesario cooperar técnica y financieramente tanto en la gestión conjunta de flujos migratorios, como en un control de las fronteras o en la readmisión de inmigrantes ilegales por esos países", precisó el presidente del Consejo de la UE y del gobierno español, José María Aznar.

"Una vez que se hayan agotado sin resultado los mecanismos comunitarios existentes, el Consejo podrá constatar, por unanimidad, una falta injustificada de cooperación por parte de un país tercero en la gestión común de flujos migratorios", precisa el acuerdo.

"En ese caso, el Consejo podrá adoptar (...) medidas (...) sin menoscabo de los objetivos de la cooperación para el desarrollo".

Además, los líderes adoptaron hoy un calendario, de aplicación inmediata, con una batería de medidas para poner en marcha una nueva política común de lucha contra la inmigración ilegal.

Las medidas incluyen una revisión antes de finales de 2002 de la lista de países sometidos a visado y la puesta en marcha "lo antes posible" de un Sistema Común de Identificación de Visados.

Son, igualmente, prioritarias la conclusión de acuerdos de readmisión en curso de negociación y la aprobación de nuevos mandatos para negociar acuerdos de readmisión con otros países.

Los Quince también impulsaron la puesta en marcha "progresiva" de una gestión coordinada e integrada de las fronteras exteriores.

Pero los líderes de la UE no se atrevieron a dar luz verde a una policía europea de guardafronteras, que sigue siendo un objetivo a largo plazo.

Por otro lado, la UE se dio hoy de plazo hasta "los primeros días de noviembre" para llegar a un acuerdo interno sobre la financiación de la ampliación y, en particular, sobre la concesión o no de ayudas agrícolas directas a los futuros socios.

Fuente: EFE

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