Lagos logra aplacar la tensión con los militares

Plan para renovar material de guerra.
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29 de agosto de 2000  

SANTIAGO, Chile.- El gobierno logró descomprimir la tensión de las fuerzas armadas al aprobar ayer sus planes de renovación de material de guerra obsoleto, que contemplan además la fabricación en Chile de ocho fragatas y la adquisición de una escuadrilla de aviones, probablemente los norteamericanos F-16.

En una reunión de tres horas, en la que al parecer no estuvo en el debate el espinoso tema del enjuiciamiento de Augusto Pinochet, los tres comandantes en jefe lograron que el presidente Ricardo Lagos aceptara sus programas de renovación de material. Las fuerzas armadas presionaban para obtener la aprobación desde la asunción del presidente, hace casi seis meses.

El gobierno, sin embargo, puso como condición que los ingentes gastos que demandará la adquisición de una docena de aviones y la construcción de las fragatas en astilleros nacionales sean solventados por las propias armas con los recursos provenientes de las ventas del cobre, sin que ello demande recursos adicionales del Estado.

Se calcula que la adquisición de los aviones insumirá unos 500 o 600 millones de dólares, mientras que la construcción de las fragatas requerirá una inversión de unos 1600 millones de dólares en diez años.

El ministro de Defensa, Mario Fernández, informó que el gobierno había aceptado los planes de modernización de las fuerzas armadas y que ello será financiado con el 10 por ciento que perciben por las ventas de cobre, el principal recurso de exportación del país. Se estima que esos recursos, establecidos por el general Pinochet durante su dictadura, alcanzarán este año a unos 300 millones de dólares.

Fernández dijo que en el curso del año se determinará el modelo de avión que se adquirirá, pero aparentemente la competencia la tiene ganada la Lockheed con sus F-16, desplazando a los franceses Mirage, que también aparecían con altas probabilidades de ser elegidos.

Los jefes de la armada y de la fuerza aérea, los favorecidos por la decisión de Lagos, salieron complacidos de la reunión y ambos dijeron estar "satisfechos".

La decisión del gobierno sobre el gasto militar coincidió con un paquete de medidas económicas anunciado anoche por el gobierno y el Banco Central, destinado a apurar la recuperación económica y a combatir el aumento del desempleo, que está bordeando el 10 por ciento. El Banco Central disminuyó en medio punto las tasas de interés, que quedaron en 5 por ciento, mientras el titular de Hacienda informó de un conjunto de medidas para acelerar la recuperación.

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