Las FARC extienden sus amenazas a todos los alcaldes

Venció anoche el ultimátum de la guerrilla
Venció anoche el ultimátum de la guerrilla
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27 de junio de 2002  

BOGOTA.- Mientras el gobierno de Andrés Pastrana estudia si declara o no el estado de conmoción interior para hacer frente a la ola de amenazas de la guerrilla, en la medianoche colombiana venció el plazo impuesto por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para que todos los alcaldes municipales del país renuncien a sus cargos, lo que se ha convertido en el mayor desafío de la insurgencia a la institucionalidad en el país.

Las FARC conminaron a los alcaldes de todo Colombia a que dimitan so pena de ser secuestrados o asesinados, según una declaración de un jefe rebelde difundida ayer por la prensa.

"Los alcaldes que no cumplan esta determinación podrán ser retenidos y, de ser necesario, ejecutados", señaló la declaración hecha desde la clandestinidad por el comandante "Byron" a diversas radios.

En Colombia hay 1098 alcaldes, 203 de los cuales habían sido inicialmente amenazados de muerte, pero la guerrilla extendió ayer la intimación a todos los jefes comunales del país y les dio plazo hasta la medianoche para que renuncien. Además, unos 4000 concejales departamentales y diputados recibieron advertencias del grupo insurgente.

Las nuevas amenazas se convirtieron en un serio desafío para el gobierno de Pastrana y para el futuro del sistema democrático colombiano. "Ha llegado la hora en que los colombianos construyamos un nuevo poder popular, digno, soberano, honesto y democrático, para lo cual, debemos empezar por desconocer las viejas instituciones y los representantes del Estado burgués terrateniente", agregó el comunicado dado a conocer ayer por la guerrilla.

Pese a los pedidos en contrario del ejecutivo colombiano, las intimidaciones rebeldes lograron producir una gran cantidad de renuncias.

El presidente Pastrana, cuyo mandato terminará el próximo 7 de agosto, recibió anteayer en la sede del gobierno a mandatarios municipales amenazados y prometió dar protección a las autoridades del interior del país.

El gobierno anunció que podría ordenar el traslado de los despachos de los jefes comunales a bases militares, de ser necesario, y prometió aumentar el número de custodios en cada distrito.

Las medidas policiales y militares anunciadas por el gobierno colombiano para garantizar la seguridad de los alcaldes fueron consideradas insuficientes por los funcionarios, que pidieron al jefe de Estado que decrete el estado de excepción como primera medida para contener la ofensiva rebelde.

Quejas de un alcalde

"La declaración de conmoción interior es una herramienta fundamental para este momento. Pero nos inquieta que seamos los alcaldes y gobernadores amenazados quienes promovamos la medida y no el gobierno", dijo ayer el alcalde de Cali, John Maro Rodríguez, uno más en la mira de la guerrilla.

A comienzos de junio, las FARC amenazaron a alcaldes de su zona de influencia, al sur del país, señalando que se trataba de una medida de represalia por la victoria en las elecciones del 26 de mayo de Alvaro Uribe, que sucederá a Pastrana.

Las intimidaciones se fueron extendiendo. Esta semana, las amenazas incluyeron al alcalde de Bogotá, Antanas Mockus, y finalmente a todos los alcaldes colombianos.

Anteayer, el alcalde de San Sebastián, en el departamento de Cauca, Rodrigo Hervey Ordóñez, que había sido previamente amenazado, fue secuestrado y luego liberado por las FARC. Horas más tarde, en el mismo departamento, otro de los funcionarios que formaba parte de las listas de amenazados, el alcalde de La Sierra, Rigo Calvo Anaconda, desapareció y se cree que estaría en manos guerrilleras.

Analistas políticos locales consideran que esta campaña de las FARC tiene que ver con una intención de ese grupo de pasar de la presencia al dominio de ciertas zonas del país donde el control del Estado es débil o inexistente, y de fortalecerse de cara a una eventual negociación de paz con el gobierno de Uribe.

"El Estado nos ha declarado la guerra total y nosotros respondemos a esto de manera política, desconociendo la autoridad de todos los alcaldes y de las leyes", dijo ayer un líder guerrillero.

Un narco italiano

  • BOGOTA (EFE).- Gugliemo Gunano, a quien algunas fuentes de inteligencia colombianas consideran como el "Pablo Escobar italiano", fue capturado ayer cerca de Bogotá, según informó la Interpol. Gunano se había fugado de Italia en 1992 cuando fue sentenciado a una condena de 9 años por tráfico de drogas. Ahora investigarán si envió cargamentos de cocaína desde Colombia a Italia.
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