"Las promesas no se cumplen en 3 meses"

La esposa de Alejandro Toledo pidió tiempo para juzgar los resultados del gobierno
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13 de diciembre de 2001  

De visita en la Argentina para asistir a un foro sobre la pobreza, Eliane Karp, la esposa del presidente peruano, Alejandro Toledo, destacó en una entrevista con LA NACION que no se pueden pedir grandes cambios en los sólo tres meses que ese gobierno lleva de gestión, a la vez que descalificó las encuestas que reflejan una baja en la popularidad de su marido. Karp también consideró que los recursos para extraditar al ex presidente Alberto Fujimori desde Japón aún no están agotados, aunque la posición de este país -afirmó- es "muy grave".

A pesar de haber nacido a miles de kilómetros de Perú, esta antropóloga belga adoptó la causa peruana como íntimamente suya y demuestra un compromiso con el devenir de su país de adopción. Se involucró activamente en el gobierno de su marido y trabaja especialmente con los sectores más pobres.

-En encuestas recientes se refleja que la popularidad del presidente Toledo ha caído y que el 57% de la población desaprueba su gestión. ¿A qué atribuye este rápido descenso?

-Yo creo que esas encuestas no son correctas. No son medidas correctamente y no sabemos cómo está hecha la muestra. Muchas toman sólo 400 casos. Y muchas son confeccionadas por empresas que obtenían favores del régimen fujimontesinista . Empresas que no reciben favores de este gobierno y que consecuentemente las encuestas salen cómo salen. Sí hay un tema que el gobierno toma como suyo, que es cumplir las promesas de la campaña. Pero esto no se hace en los tres meses que este gobierno tiene de establecido. Es un proceso que demora. Estamos instalando una metodología de trabajo diferente y eso tomará tiempo hasta que se sienta hacia lo más bajo. Hemos estimado que para percibir las primeras señales de la recuperación van a pasar seis meses.

-¿Qué políticas se han implementado para combatir la pobreza?

-Hay cantidad. Todas nuestras políticas son para aliviar al 54% de la población del Perú que vive en condición de pobreza. Políticas como la creación de trabajo, de infraestructura de corto plazo, dar créditos a las Pyme o hacer un banco agropecuario.

-¿Cómo se recibe la negativa de Japón a otorgar la extradición de Fujimori?

-Es muy grave la posición de Japón. Porque en el caso de Fujimori hay una violación muy clara de derechos humanos, además de una corrupción increíble y una violación del derecho constitucional, judicial y militar. Y el hecho de que Japón lo proteja por un tema étnico por encima de la vigencia de la declaración de derechos humanos y la reciprocidad de países es muy grave. Para mí es una infracción muy seria de derecho internacional.

-¿Todavía hay instancias a las que se pueda apelar su extradición?

-Sí, por supuesto. Creo que la negociación con Japón no está agotada. Tal vez se podrá hacerles entender que Japón no está por encima de la justicia internacional. La cuestión étnica no es suficiente. Fujimori, si bien es descendiente de japoneses y por lo tanto tiene nacionalidad japonesa, ha sido presidente de los peruanos y entonces es un tema peruano.

-Usted sostiene que todavía hay una red de poder ligada a Fujimori enquistada en la administración peruana. ¿Cómo van a erradicarla?

--Lo primero es identificarlos, porque ahora (los fujimoristas) se han convertido en grandes demócratas y aluden a la libertad de expresión para cuando está totalmente confundido el tema de la libertad de expresión con el tema de la corrupción. Y son categorías que ellos logran mezclar en la mente de la población con muchísima habilidad.

-Pero no están sólo en los medios de comunicación. Usted ha dicho que están también a nivel del aparato estatal.

-Por supuesto, y es lo más difícil. Porque también están enquistados en las municipalidades, en las provincias. Dentro de un año hay elecciones en el sistema municipal y ojalá lo logremos disolver allí, ojalá las elecciones no sean fraudulentas esta vez. Y el tema del aparato estatal es cuestión de ir ubicando a estas personas e ir limpiando el Estado poco a poco. No se hace en tres meses tampoco.

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