López Obrador, el fenómeno que promete una revolución radical en México

López Obrador, ayer, sobre el escenario
López Obrador, ayer, sobre el escenario Fuente: AFP
Rafael Mathus Ruiz
(0)
28 de junio de 2018  • 16:35

CIUDAD DE MÉXICO.- El mítico estadio Azteca, atestado de gente y casi sin butacas vacías, se puso de pie, apenas anunciaron que Andrés Manuel López Obrador estaba llegando al escenario, y lo declaró triunfador: "¡Presidente!¡Presidente!", clamó su gente. Un segundo después cambiaron la letra, pero no así la tonada: "¡Es un honor, estar con Obrador!", cantaron.

A paso lento, López Obrador, AMLO, como es conocido aquí, se tomó varios minutos para darse un último baño popular al caminar entre un vallado en el campo de juego al escenario donde dio el último discurso de su campaña. Estrechó manos, recibió besos y palmadas, y se sacó fotos con su gente, que había colmado el estadio. A ellos, AMLO volvió a prometerles una revolución.

"Estamos a punto de comenzar la cuarta transformación en la historia de México , y de convertir en realidad los sueños de muchos mexicanos", afirma López Obrador, apenas arranca. Será un cambio pacífico y ordenado, prometió, pero también radical.

López Obrador, ayer, sobre el escenario
López Obrador, ayer, sobre el escenario Fuente: AFP

"Que nadie se asuste. Radical viene de raíz. Y esta transformación va consistir, precisamente, en arrancar de raíz al régimen corrupto de injusticias y privilegios", define.

El Azteca fue testigo del movimiento creado por López Obrador en los 18 años que ha perseguido la presidencia de México. Unas 100.000 personas dieron un mensaje: el domingo, AMLO irá por su tercer intento por la presidencia, y todo indica que será el definitivo. Para sus seguidores, es la "esperanza", el "cambio" que tanto ansían. Pero sus detractores –medio país– ven su ascenso con pánico: temen un descenso al populismo, al que México ha sido inmune.

López Obrador se perfila como vencedor en elección en México - Fuente: AFP

02:07
Video

"AMLO es un huracán", lo define Humberto Guillén Gurrieta, 63 años, ingeniero jubilado, mientras aguarda a su candidato en las gradas del estadio. "Se ha ganado la simpatía del pueblo mexicano. Se lo ganó con el esfuerzo del trabajo de conocer a toda la gente de la república, sus pueblos y a sus tradiciones, el respeto de sus costumbres, además de la miseria que nos ha dejado los gobiernos anteriores", continúa.

Sus seguidores colmaron ayer el estado Azteca
Sus seguidores colmaron ayer el estado Azteca Crédito: DPA

Ninguno de los candidatos presidenciales ha recorrido tanto el país como López Obrador. El historiador Enrique Krauze le puso hace años, en su primer intento por la presidencia, un título que le quedó: "Mesías tropical". Criado en el PRI, y luego líder del PRD, AMLO logró posicionarse así y todo como la cara del cambio en esta elección. Uno "de afuera", parado en la vereda de enfrente a los tecnócratas que han gobernado al país las últimas tres décadas. Su mensaje contra la corrupción fue el eje de su campaña. Una y otra vez ha cargado contra "la mafia del poder", y ha prometido "limpiar el gobierno de corrupción de arriba para abajo, como se barren las escaleras".

"Va a ser un gobierno del pueblo, para el pueblo, y con el pueblo", anticipó en el Azteca.

AMLO ha prometido un gobierno austero. No viajará en el avión presidencial, ni vivirá en la residencia oficial. Dijo que cobrará la mitad que el actual presidente, Enrique Peña Nieto, que suspenderá las pensiones de todos los exmandatarios y que su gobierno tendrá déficit cero. Todo lo que se ahorre, ha dicho, se destinará a financiar desarrollo.

Sus seguidores colmaron ayer el estado Azteca
Sus seguidores colmaron ayer el estado Azteca Crédito: DPA

"La gente que dice que es populista es porque tiene miedo a que descubra todas las corruptelas del gobierno actual", dice Ana García, 61 años, mientras baila al ritmo de la cumbia antes del acto. "Esta elección es la esperanza para sacar a flote a nuestro país", continúa.

Sus seguidores suelen repetir las palabras "cambio" y "esperanza". Ningunean las advertencias: son ataques de enemigos –"la mafia del poder"– que quieren demonizar a su líder, a quien ven como un luchador. Denostan la corrupción, la desigualdad y la violencia que azotan a México, y sienten que ahora ha llegado su momento. La expectativa es inconmensurable.

"Tenemos la esperanza que de que este hombre venga a dar luz, paz, amor y tranquilidad a este pueblo mexicano tan necesitado de justicia", dice Gabriela Torres Cevillo, 59 años, que ha estado "toda la vida" con López Obrador.

Sus seguidores colmaron ayer el estado Azteca
Sus seguidores colmaron ayer el estado Azteca Crédito: DPA

"El pueblo va despertando, se va dando cuenta. La gente está tan dolida, tan mal, tan económicamente humillada. Hay gente muriéndose de hambre y los hijos de estos desgraciados están en Europa", se queja. "La gente llegó a su realidad. La gente de México tocó fondo. No queremos más gobiernos autoritarios, asesinos, mediocres", cierra.

López Obrador armó un movimiento diverso. Lo siguen jóvenes, ancianos, evangélicos, la extrema izquierda –el Partido del Trabajo– y la extrema derecha –el Partido Encuentro Social (PES)–, que conviven en su coalición "Juntos Haremos Historia". Los empresarios lo miran con cierta desconfianza. Sus opositores temen que le giro radical sea fatal.

Marta Magdaleno, una abogada de 28 años que se alistó como voluntaria para la campaña, cree que es el mejor presidente que México puede tener: "Para nosotros, es la esperanza, no el miedo".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.