Los países árabes proponen suspender vínculos con Israel

Afirmaron que Barak debe demostrar una "verdadera disposición" a la paz
(0)
21 de octubre de 2000  

ELCAIRO.- Un proyecto de resolución que propone la suspensión de todo vínculo con Israel, hasta tanto este país no demuestre una "verdadera disposición" a la paz con los palestinos, fue elaborado por los cancilleres de las 22 naciones árabes que se reunirán hoy y mañana en Egipto.

La declaración, que sería aprobada al término de la cumbre convocada por el presidente egipcio, Hosni Mubarak, intenta conciliar el abismo entre las propuestas de los moderados, duros y radicales: busca unir una clara condena a Israel y la amenaza de medidas concretas, con la reafirmación del compromiso para alcanzar una paz justa en Oriente Medio.

También llama a reconsiderar las relaciones que los países árabes establecieron con Israel desde la Conferencia de Paz de Madrid, en 1991, hasta que no se logren avances hacia "una paz global y justa".

Los líderes árabes consideran a Israel como "el único responsable de la tensión y la violencia" en Medio Oriente y solicitan que "inmediatamente detenga sus prácticas provocativas y su política de supresión en contra de los ciudadanos árabes".

En cuanto a Jerusalén oriental, la cuestión que interrumpió el diálogo de paz entre israelíes y palestinos en julio último, el borrador enfatiza que Israel debe retirarse por completo y reconocerla como la capital del futuro Estado palestino independiente.

En tanto, Estados Unidos declaró que una ruptura o limitación de contactos de los árabes con Israel no ayudará a la volátil situación en Medio Oriente.

Moderados, duros y radicales

Egipto y Jordania, que junto a Mauritania son los únicos países árabes con plenas relaciones diplomáticas con Israel, encabezan el ala moderada. Si bien condenan las "agresiones" contra los palestinos, destacan la importancia de redoblar los esfuerzos para volver a encarrilar el proceso de paz.

En la misma trinchera se encuentra Túnez, uno de los países que sólo reconoce al Estado judío a nivel de "oficinas de intereses", y defiende la idea de lanzar un ultimátum a Israel para que respete las resoluciones internacionales.

La "corriente dura" está encabezada por Siria, que insiste en que la mejor respuesta de la cumbre sería "la suspensión del proceso para la normalización de las relaciones" con Israel y requiere la retirada total israelí hasta las líneas anteriores a la guerra de 1967. Esta postura es apoyada por el Líbano, Argelia y los palestinos.

La posición más radical la adoptan Yemen, Libia, Sudán e Irak, que exigen la ruptura total y piden a los países vecinos de Israel que abran sus fronteras a los voluntarios y a la entrada de armas y dinero para que los palestinos puedan "defenderse y recuperar sus derechos usurpados".

Grupos radicales islámicos y árabes de izquierda exhortaron ayer a los líderes árabes a romper relaciones diplomáticas con Israel y a usar el "arma del petróleo" para apoyar la intifada palestina.

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.