Margaret Hodge: "Gran Bretaña fue siempre percibida como estable y hoy somos un chiste"

La diputada laborista, defensora de la permanencia en la UE, advirtió por el impacto de un Brexit duro
María del Pilar Castillo
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26 de septiembre de 2019  

En medio del torbellino político en Gran Bretaña por el posible Brexit sin acuerdo que impulsa el premier Boris Johnson, Margaret Hodge, una diputada británica del Partido Laborista, advirtió por las consecuencias que podría ocasionar y afirmó que el proceso dañó la imagen del país.

Hodge viajó a la Argentina la semana pasada para participar de la 5» Conferencia Internacional sobre Registros Públicos de Beneficiarios Finales de las Personas Jurídicas, organizada por la Fundación SES y Tax Justice. Experta en temas de lavado de dinero y evasión fiscal, en una conversación con LA NACION también marcó sus diferencias con el líder laborista, Jeremy Corbyn.

-¿Cuáles cree que podrían ser las consecuencias de un Brexit sin acuerdo?

-Terribles. Inflación, desempleo, desabastecimiento. La gente votó por una salida de la Unión Europea, pero no por volvernos más pobres. Sin embargo, no creo que eso sea posible, ya que el Parlamento está determinado a impedirlo. Y por mucho que Boris Johnson pueda rezongar, la idea de que ignore una ley que acabamos de aprobar me parece desmesurada.

-El premier de Luxemburgo, Xavier Bettel, dijo la semana pasada que Johnson falló en presentar propuestas reales para un nuevo acuerdo de salida, ¿concuerda con él?

-Completamente. Cada vez que ocurre un suceso de enorme magnitud, uno entra a la Cámara de los Comunes y al escuchar los debates se siente parte de un momento histórico. Pero ahora no se puede soportar la calidad de los discursos de Johnson, atestados de una falta total de respeto a la verdad, prejuicios y nacionalismo. Es indignante que traten un tema tan serio como la salida de la UE como si fuera un juego.

-Habló de la falta de respeto a la verdad. ¿Cree que Johnson mintió a la reina sobre los motivos para suspender el Parlamento?

-Digamos que la persuadió con alguna versión de la verdad.

-¿Y qué opina de la suspensión?

-Creo que es totalmente ridícula y patética, aunque esperable de alguien como Johnson. Él creció en el contexto más privilegiado de Gran Bretaña. Lo que pase en el país no lo afecta personalmente; él es rico. Boris Johnson solo se preocupa por Boris Johnson. Esta decisión es parte de su arrogancia. Por lo tanto, no es sorprendente que en menos de dos meses de gestión haya perdido todos sus votos en el Parlamento.

-¿Cree que los vaivenes respecto del Brexit han dañado la imagen internacional del país?

-Gran Bretaña fue siempre percibida como una nación estable, en control, pragmática. Hoy somos un completo chiste.

-También ha sido muy crítica con el líder de su partido. ¿Le daría su apoyo si llegara a reemplazar al premier actual?

-Lamentablemente, no creo que eso pase. Pienso que Gran Bretaña necesita desesperadamente un gobierno laborista, aunque Corbyn sea el peor líder de todos los que presencié. Permitió que el discurso antisemita se mueva de los extremos del espectro político al centro, y eso es imperdonable.

-¿Cómo cree que afectará el Brexit la lucha por una mayor transparencia?

-Algunos dicen que el Brexit es una oportunidad para que el país se imponga como paraíso fiscal. Eso es falso, porque los países europeos harán exigencias en materia fiscal en los nuevos acuerdos comerciales. La creencia de que nos convertiremos en el Singapur de Europa es completamente ilusoria.

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