Más cerca que nunca de la guerra abierta

Cada vez parece más lejos el diálogo
Cada vez parece más lejos el diálogo
(0)
24 de enero de 2002  

JERUSALEN.- Israelíes y palestinos entraron en un círculo de muerte que en las últimas 48 horas le costó la vida a una decena de personas, al tiempo que ambos pueblos parecen estar a las puertas de una guerra que, sin haber sido declarada, ya suma 1100 muertos y dieciséis meses de violencia.

El destacado columnista Jemi Shalev, del diario independiente israelí Maariv, lo dijo ayer claramente: el país vive "en un estado de desesperación, desesperanza, decepción, depresión, dolor, tristeza, pesimismo, angustia, pesar y frustración, entre otros sinónimos que describen su situación y su estado de ánimo".

Por un lado, la población israelí está aterrada ante la nueva ola de atentados palestinos, el último de los cuales les costó la vida a dos mujeres en Jerusalén, cuando un atacante palestino comenzó a disparar en forma indiscriminada en una calle del centro de la ciudad. Ante los ataques, las invasiones y los bombardeos masivos del ejército israelí en Cisjordania y Gaza, los palestinos sienten, por su parte, que ya no tienen nada que perder.

Todo indica, por otra parte, que el primer ministro israelí, el derechista Ariel Sharon, busca deshacerse de Yasser Arafat, presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), a quien tiene confinado desde hace casi dos meses en la ciudad cisjordana autónoma de Ramallah, a 16 kilómetros de Jerusalén.

Naturalmente, las opiniones están divididas en cuanto a "quién inició" la actual ronda de violencia: si fueron los "asesinatos selectivos" de extremistas palestinos por parte de Israel o, a la inversa, los atentados perpetrados por los grupos terroristas.

Según expertos locales, entre israelíes y palestinos reina un clima prebélico, y hay quienes dicen que "la suerte ya está echada". Según esta percepción, que ayer mencionó la prensa israelí, Sharon y el jefe del ejército de Israel, general Shaul Mofaz, "ya han decidido de hecho que se terminó la era Arafat, y hay una creciente percepción en el gobierno de que todo debe volver a foja cero, incluida una nueva conquista de Cisjordania y Gaza".

Campaña de miedo

El columnista Shalev señaló que las autoridades de su país "les quitaron el polvo a los argumentos ideológicos para justificar esa guerra, incluida una campaña para atemorizar al pueblo, que ya comenzó y va en aumento".

Shalev concluyó que "el fracaso de las medidas adoptadas hasta ahora por las autoridades israelíes desembocarán, necesariamente, en un apoyo creciente a esa política bélica, y ya se ha preparado a la opinión pública para un ataque de grandes proporciones contra la Autoridad Palestina, aunque no hay certezas de que también esté preparada para sus consecuencias".

También dirigentes palestinos consideran que ya es imposible parar el deterioro de la situación y un derramamiento de sangre en cantidades mucho mayores a las conocidas hasta ahora. Llegaron a la conclusión de que ya no existen posibilidades de un diálogo de ningún tipo con un gobierno encabezado por Sharon.

Para rematar, el nuevo jefe de los servicios de información del ejército israelí, general Aarón Zeevi, afirmó que "vendrán tiempos peores aún".

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.