Más del 50 por ciento de los latinoamericanos sacrificaría la democracia

El débil crecimiento económico, las profundas desigualdades, los deficientes sistemas jurídicos y de servicios sociales son algunas de las razones por las cuales la mayoría de los encuestados aceptaría un gobierno autoritario
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21 de abril de 2004  • 14:18

NACIONES UNIDAS.- Una profunda crisis de confianza amenaza a las democracias de América latina, según un estudio de la ONU que revela una gran insatisfacción de los ciudadanos con sus líderes y una preocupante disposición a sacrificar los regímenes democráticos en favor de los autoritarios.

El informe, elaborado para el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) por un grupo de expertos independientes, afirma que América Latina logró importantes avances en los últimos 25 años y ahora es la única región en vías de desarrollo gobernada prácticamente en su totalidad por líderes elegidos democráticamente.

Sin embargo, el proceso "no ha estado exento de reveses" y el débil crecimiento económico, las profundas desigualdades, los deficientes sistemas jurídicos y de servicios sociales generaron malestar.

Socavaron además la confianza hasta el punto en que más de la mitad de los ciudadanos de la región prefería un régimen autoritario a uno democrático si le "resolviera" sus problemas económicos.

En 2003, la región contaba con 225 millones de personas cuyos ingresos se situaban por debajo de la línea de pobreza, indica el estudio que también destaca disparidades sin precedentes en la distribución del ingreso nacional de los países de la región.

Los autores del informe, que entrevistaron a 231 líderes, entre ellos la gran mayoría de los actuales presidentes y numerosos ex gobernantes, han elaborado un Indice de la Democracia Electoral (IDE) para lo que tiene en cuenta cuatro variables.

Se trata del derecho al voto, elecciones limpias, elecciones libres y elecciones como medio de acceso a los cargos públicos.

El promedio del IDE -un valor que oscila entre 0 y 1 y donde 0 indica total inexistencia de democracia y 1 el máximo- subió de 0,28 en 1977 a 0,69 en 1985 y a 0,86 en 1990.

En 2002, este baremo estaba en 0,93, según el estudio que también ofrece los resultados una encuesta de opinión realizada ese año con casi 19.000 ciudadanos en los 18 países estudiados.

Dicha encuesta mostró que un 43 por ciento de latinoamericanos tenía actitudes democráticas, un 30,5 por ciento actitudes ambivalentes y un 26,5 por ciento actitudes no democráticas.

La opinión de los expertos

Los expertos, encabezados por el ex canciller argentino Dante Caputo, señalan que existe un amplio compromiso con los principios fundamentales de la democracia en Latinoamérica, pero los ciudadanos creen que los gobiernos no cumplieron con sus aspiraciones políticas, sociales y económicas.

Una mayoría de los políticos consultados coincide en que aumentaron los controles al poder y la participación ciudadana, y que casi desapareció el riesgo de insubordinación militar.

Pero las democracias de la región afrontan dos problemas: la crisis de los partidos políticos, que según muchos no están cumpliendo adecuadamente su papel, y la tensión entre poderes institucionales y lo que denominan poderes fácticos, en especial la cúpula empresarial y financiera.

Los medios de comunicación, si bien son vistos como agente "fiscalizador" de los gobernantes, causan preocupación por la falta de control sobre ellos.

Los expertos también mencionan entre los problemas el hecho de que en algunos países los partidos políticos sean acompañados o reemplazados por movimientos ad hoc, en muchos casos en torno a "caudillos carismáticos".

El informe, titulado "La democracia en América latina", recuerda que desde el año 2000 cuatro presidentes electos se vieron obligados a renunciar al cargo antes de concluir su mandato como consecuencia de una caída en picado del apoyo popular.

El documento advierte que "no pretende evaluar a los gobiernos o a los países ni elaborar alguna suerte de ranking (clasificación) nacional de la democracia".

Su objetivo es hacer un diagnóstico del estado de la democracia en la región que permita apuntar deficiencias y carencias para entablar un debate y buscar alternativas frente a los desafíos.

El informe concluye que el logro del desarrollo democrático está íntimamente ligado a la búsqueda de mayor igualdad social, la lucha eficaz contra la pobreza y la expansión de los derechos de los ciudadanos.

Fuente: EFE

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