Masacre en una base militar en EE.UU.

Un mayor del ejército abrió fuego dentro de la instalación y mató a 12 personas; resultó herido; hay otros dos soldados detenidos
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6 de noviembre de 2009  

FORT HOOD, Texas.– En una nueva matanza que provocó una fuerte conmoción en Estados Unidos, 12 personas murieron y otras 31 resultaron heridas ayer, cuando un militar norteamericano abrió fuego en Fort Hood, la mayor base del país, ubicada en el estado de Texas.

El atacante, que resultó herido y se encuentra hospitalizado y en condiciones estables, fue identificado como el mayor Malik Nadal Hasan, un psiquiatra que presuntamente iba a ser enviado a Irak y que se había quejado del acoso de sus compañeros. Otros dos sospechosos fueron capturados, todos ellos militares estadounidenses, informó el teniente general Bob Cone, comandante de la base.

"El agresor recibió varios disparos pero no está muerto, sino bajo custodia y en condición estable", sostuvo Cone.

"Es una terrible tragedia. Es impresionante", manifestó el teniente general, que añadió que por el momento no hay claridad sobre las motivaciones del sangriento hecho. "Está todo bajo investigación", indicó.

El presidente norteamericano, Barack Obama, lamentó el "espantoso brote de violencia" y llamó a rezar por las víctimas.

"Ya es duro cuando nuestros soldados pierden la vida en misiones en el exterior. Es horripilante cuando lo hacen en incidentes como éste en sus propias bases en suelo estadounidense", dijo Obama.

El autor de la matanza fue identificado como el mayor Malik Nadal Hasan. Un oficial reveló a la agencia AP que los investigadores estaban intentando determinar si Hasan era su nombre de nacimiento o si lo había cambiado tras convertirse al islam. Tenía 39 o 40 años y era un psiquiatra.

El teniente coronel Nathan Banks, vocero del ejército en el Pentágono, dijo que el tiroteo comenzó a las 13.30 en un centro de salud donde son revisados los soldados y donde reciben tratamiento antes de sus misiones en el exterior.

Tras este incidente, se oyeron otros disparos en el auditorio de la base, donde iba a celebrarse poco después una ceremonia de graduación.

Los responsables de Fort Hood clausuraron inmediatamente los puntos de entrada y salida de la base, adonde se desplazaron decenas de ambulancias y equipos especializados del FBI para investigar el incidente.

A pesar de que en un principio la agencia federal descartó que se tratara de un atentado terrorista, se decidió incrementar el nivel de seguridad en todas las bases del país. No obstante, fuentes militares consideraron que aún es "demasiado pronto" para descartar nada.

Los heridos fueron atendidos en el lugar y los más graves fueron ingresados en centros hospitalarios. Las autoridades alertaron sobre la escasez de sangre y lanzaron una llamada de urgencia para pedir donaciones.

Por lo menos dos de los heridos están en estado crítico. La base militar, considerada una verdadera ciudad, acoge a cientos de familias, pero el general Cone aclaró que entre los heridos o los muertos no hay niños.

Banks dijo que era demasiado temprano como para especular sobre si se trató de soldados estresados por la guerra. El ejército estadounidense tiene una cifra récord de suicidios y de otros síntomas de trauma de los militares que regresan de las guerras en Irak y en Afganistán.

El Congreso norteamericano guardó un minuto de silencio tras la masacre. "Nuestro personal militar ha sacrificado mucho al servicio de nuestro país y me indigna que los hombres y mujeres de Fort Hood hayan sido objeto de este acto de violencia sin sentido", dijo la senadora de Texas Kay Bailey Hutchison. Fue ella la que afirmó que Hasan estaba preocupado porque estaba a punto de ser enviado a Irak.

Violencia

Situada en el corazón de Texas, 100 kilómetros al norte de la capital del estado, Austin, y 80 kilómetros al sudoeste de Waco, Fort Hood es la mayor base del ejército estadounidense y abarca cerca de 880 kilómetros cuadrados.

En total, 52.000 personas viven en la base, que siempre fue descripta por mandos militares como extremadamente segura y es la única base militar capaz de acoger dos divisiones armadas.

Sin embargo, Fort Hood ha sido escenario en los últimos dos años de varios incidentes violentos, el último de ellos hace tres meses, cuando un soldado mató a otro en una pelea entre militares en la casa de uno de ellos.

A mediados del año pasado, un soldado mató a balazos a su teniente y luego se suicidó, y en julio pasado un soldado fue acusado de asesinar a otro compañero de su división, tras regresar de Irak.

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