Matarán a los rehenes italianos si no hay una protesta contra Berlusconi

Los secuestradores iraquíes amenazaron con ejecutarlos si en cinco días no se cumplen sus demandas Difundieron un video en el que se los ve demacrados Firme rechazo de los políticos italianos Hubo fuertes choques en Bagdad, Fallujah y Najaf
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27 de abril de 2004  

BAGDAD.- Vestidos con túnicas árabes, con la barba crecida y los rostros demacrados, tres italianos secuestrados por los rebeldes iraquíes, que se temía podrían estar muertos, aparecieron ayer en un video difundido ayer por la cadena árabe Al-Arabiya, mientras sus captores amenazaban con ejecutarlos en un plazo de cinco días si no ven en Italia una manifestación pública masiva contra la política del premier Silvio Berlusconi respecto de Irak.

En medio de una feroz espiral de violencia en el país, que ayer dejó una decena de iraquíes y cuatro soldados estadounidenses muertos, la insurgencia iraquí apuntó una vez más a la opinión pública de los países que participan de la coalición liderada por Estados Unidos. En un comunicado que acompañó las imágenes del video de Al-Arabiya, el grupo autodenominado Falanges Verdes advirtió que matará a los tres guardias de seguridad si en los próximos cinco días Italia no repudia la ocupación de Irak con una marcha por las calles de Roma.

El mensaje, en el que se califica a Berlusconi de "siervo a las órdenes de su patrón", fue inmediatamente rechazado por la clase política italiana que se opuso a cualquier "extorsión" de parte de "terroristas". Pero provocó alivio en un país que sigue de cerca desde hace días la suerte de los rehenes luego que uno de ellos, Fabrizio Quattrocchi, fuera asesinado dos semanas atrás. "Por lo menos están vivos", comentaron los familiares de los secuestrados.

Los rebeldes iraquíes iniciaron una seguidilla de secuestros a comienzos de este mes. Por lo menos otros 11 extranjeros de distintos países siguen como rehenes. Los tres guardias de seguridad italianos son Salvatore Stefio, Umberto Cupertino y Maurizio Agliana, y en el video difundido ayer aparecen sentados, comiendo con las manos de un pequeño recipiente.

Los secuestradores -que difundieron anteriormente otras imágenes del grupo de italianos- habían amenazado con matar a los tres rehenes restantes -uno cada 48 horas- si Berlusconi no retiraba los 3000 soldados italianos de Irak.

La advertencia no llegó a cumplirse y el gobierno entabló contactos con dirigentes iraquíes y líderes religiosos para intentar su liberación, pero, tras el optimismo inicial en las negociaciones, la situación se bloqueó.

La prensa italiana, que otorga una importante cobertura al conflicto y a la situación de los cautivos, entrevistó al líder chiita Muqtada al-Sadr, quien instó a Italia a seguir el ejemplo de España y abandonar la coalición que lidera Estados Unidos.

Las tropas norteamericanas mantienen un cerco sobre la ciudad santa chiita de Najaf y esperan el momento de lanzar una ofensiva para detener o matar a Al-Sadr. "Si me sucede algo, se desatará el infieron en todo Irak ", advirtió ayer el clérigo radical que encabeza el levantamiento contra la ocupación.

Fuerzas militares estadounidenses ingresaron ayer en esa ciudad santa chiita para proteger a las tropas españolas que iniciaron su retirada del país. "No es una operación de carácter ofensivo", aclaró el coronel estadounidense Pat White, y precisó que casi 200 soldados participaron de la operación.

También en Najaf, los rebeldes lanzaron un ataque con morteros contra la sede del batallón Cuscatlán II de El Salvador y un soldado de ese país resultó herido, informó el Ministerio de defensa salvadoreño. En tanto, los soldados españoles, que se concentran en Diwaniyah a la espera del regreso a Madrid, mataron a cinco rebeldes iraquíes tras caer en una nueva emboscada tendida por grupos insurgentes.

Mientras tanto, en Fallujah, se rompió la tregua y se produjeron los mayores enfrentamientos en semanas entre rebeldes y tropas de la coalición, con un saldo de ocho iraquíes y dos marines estadounidenses muertos.

En tanto, dos marines murieron y otros cinco fueron heridos cuando estalló un depósito de "municiones químicas" en Bagdad al que habían ingresado, informó el vocero militar norteamericano, Mark Kimmit.

Casi de inmediato, una multitud eufórica de iraquíes saqueó los jeeps de los militares estadounidenses, llevándose armas y equipos, mientras docenas de adolescentes festejaban.

En Basora, al sur de Irak, dos soldados británicos resultaron heridos en un ataque con explosivos al convoy en el que viajaban mientras que en Kirkuk, dos civiles iraquíes murieron y otros dos resultaron heridos por disparos de morteros que cayeron a 300 metros de la escuela de policía.

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