Mezcló dos productos para limpiar su casa y murió de un ataque de asma

Una mujer murió después de mezclar dos productos para limpiar su casa
Una mujer murió después de mezclar dos productos para limpiar su casa Crédito: The Sun
(0)
14 de agosto de 2020  • 13:08

Una familia quedó en pleno estado de shock luego de la trágica muerte de Celia Seymour, que murió en su casa de Feltham después de limpiar el baño y no pudo sobrevivir a un fulminante ataque de asma que le provocó la muerte de forma completamente inesperada.

Seymour, de 34 años, era conocida como Leah Seymour y trabajaba como gerente de Atlantico Hand Car Wash, un lavadero de autos en Betchworth, en Inglaterra.

El pasado 19 de julio, la joven estaba en su casa cuando el dueño del lavadero de autos, su amigo, Peter Seferi la llamó por teléfono. "La llamé y le dije que estaría en la casa en unos cinco minutos. Ella dijo: 'estoy arriba limpiando el baño, así que te dejaré la puerta abierta'. Llegué allí en menos de cinco minutos. El olor era fuerte, podía sentirlo en mi pecho", contó Seferi.

Sin embargo, en cuestión de minutos, Seymour comenzó a tener problemas para respirar y le pidió a Seferi que llamara a una ambulancia. Se desmayó y él le realizó reanimación cardiopulmonar con la ayuda de un administrador de llamadas de emergencia que lo guiaba.

Cuando llegó al hospital, la mujer de 34 años fue puesta en un coma inducido, pero lamentablemente no pudo sobrevivir y murió cuatro días más tarde.

Su madre, Julie Felon, se mostró sumamente devastada y contó después que el servicio de bomberos confirmó que los dos productos de limpieza, que probablemente hayan sido lavandina junto a algún producto de limpieza, reaccionaron produciendo un gas que desencadenó en un severo ataque de asma.

El dueño del lavadero de autos Peter Seferi dijo que Seymour, que había trabajado allí durante cinco años y con él durante ocho, era como parte de su familia. Por eso, Seferi cambió el nombre del lavadero de autos a Hand Car Wash de Celia en homenaje a ella y los clientes dejaron flores allí en su memoria.

"Ella fue maravillosa. Tenemos un libro conmemorativo aquí para ella y personas que eran extrañas entraron al lugar y le dejaron flores. Realmente estamos sin palabras", reconoció Seferi, emocionado.

"Ya no tengo ganas de venir a trabajar; simplemente siento que estoy mirando [a mi alrededor], preguntándome dónde está ella. Simplemente no puedo aceptarlo. Cuando nació mi primer hijo, fuimos ella y yo quienes fuimos a buscar a mi esposa. Ella era como mi mano derecha", recordó Seferi.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.