Miami vive su mayor auge inmobiliario

La llegada de inmigrantes y la falta de espacio para construir han elevado los precios de las propiedades
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28 de agosto de 2001  

MIAMI.- El paisaje tropical de Miami está colmado de tantas grúas de colores que cualquier visitante pensaría que la ciudad del sol está bajo construcción. Hasta en los rincones más recónditos se respira el denso polvo de las construcciones y se escucha el ensordecedor ruido de las maquinarias.

Lejos del enfriamiento que vive la economía nacional, la industria inmobiliaria en Miami tiene sus motores trabajando a toda marcha para responder a una creciente demanda de viviendas precipitada por una fuerte ola de inmigrantes latinoamericanos.

El problema es que en Miami no queda espacio vacante para construir, a la vez que hay una escasez de inmuebles para la reventa, afirman urbanizadores, lo que ha disparado los precios de las propiedades nuevas a la altura de los rascacielos.

La reducción en las tasas de interés también está motivando a la gente a comprar cuanto antes. Y la depresión en los mercados financieros ha estimulado a inversionistas, abarrotados de efectivo, a buscar con desenfreno dónde colocar el dinero, lo que ha facilitado a los urbanizadores el financiamiento de sus proyectos.

"El mercado de viviendas nos está manteniendo a flote, y a lo mejor continuará haciéndolo hasta que la economía se recupere", señaló David Dabby, un analista inmobiliario. "¿Qué nos depara el futuro? Los precios continuarán ascendiendo y las chances de cometer errores serán mayores. Pero es un buen momento para comprar."

La nueva construcción en Miami-Dade este año totalizará US$ 3036 millones, 25% más que lo invertido el año último, informó Herbert Parlato, de la oficina de avalúos del condado. El valor de las propiedades que pagan impuestos asciende este año a US$ 105.398 millones, un 8,3% más que en 2000.

"Es el aumento anual más grande de los últimos 20 años, con excepción del año que sucedió al huracán Andrew", dijo Parlato.

Al contrario que el mercado inmobiliario de oficinas e industria en Miami-Dade, que este año ha experimentado una desaceleración propulsada por el cierre de decenas de empresas puntocom , el sector residencial se ha mantenido fuerte, según Tom Dixon, un consultor y autor del informe anual del mercado industrial en Miami.

Urbanistas por doquier

De hecho, los urbanizadores de los complejos residenciales han obtenido resultados que a ellos mismos los han sorprendido. "Ahora todo el mundo quiere construir", resaltó Pasquale Renzi, director de Renzi Development. "Están surgiendo urbanistas por todas partes."

Decenas de edificios que ni siquiera han colocado sus cimientos ya están vendidos. Ocean Blue, en North Beach, vendió en dos semanas la mitad de sus 105 departamentos. Jade Residences, en Brickell, puso a disposición sus primeras 30 unidades e inmediatamente le llovieron 300 cheques de reserva. Y Continental Homes of Florida vendió sus 114 townhouses en Lake Avila en siete meses, a pesar de que el precio de las viviendas aumentó más del 10 por ciento en ese período.

Odisea para argentinos

Por ello encontrar una residencia en Miami se ha convertido en una verdadera odisea. Rubén Zurlo, un argentino de 48 años que se mudó hace nueve meses junto a su familia, estudió en varias ocasiones la compra de inmuebles, y cuando decidió hacer los primeros pagos, en cada ocasión encontró que ya habían sido vendidos.

"Esto es una guerra desenfrenada para poder adquirir un departamento, los precios siguen para arriba y se hace difícil conseguir", señaló Zurlo, que compró en Ocean Blue, aunque no estará listo hasta 2003.

La necesidad de vivienda de miles de latinoamericanos, particularmente argentinos, brasileños, colombianos y venezolanos que buscan comprar, se ha conjugado con los menores niveles de oferta de inmuebles en reventa que ha habido en Miami en las dos últimas décadas, según Ruan Shuffield, presidente de EWM Realtors. En un año, el inventario de residencias de segunda mano a la venta se ha reducido el 20%.

Esta escasez de viviendas para la reventa también ha contribuido a acelerar la construcción de nuevos espacios, así como a inflar sus precios, agregó Shuffield.

Muchos latinoamericanos también están adquiriendo propiedades como estrategia de inversión para resguardar sus capitales, opinó Héctor Dasso, presidente de Mashon Contractor Inc. Debido al permanente aumento de precios, hay inversionistas que han obtenido hasta el 20% de ganancia entre la compra y la venta de un inmueble en un año.

"Muchos urbanizadores están compitiendo por escasos pedazos de tierra -comentó Tibor Hollo, presidente de Florida East Coast Realty-. Los espacios frente al agua que quedan pueden contarse con una mano."

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