Miles de víctimas en Corea del Norte

Chocaron dos trenes cargados de combustible y gas; Pyongyang no informó sobre la tragedia
(0)
23 de abril de 2004  

SEUL.- Dos trenes que transportaban combustible y gas líquido chocaron ayer en una estación ferroviaria de Corea del Norte cercana a la frontera con China y provocaron una enorme explosión que habría dejado unas 3000 víctimas entre muertos y heridos, según informaron medios de prensa surcoreanos.

El choque, que de confirmarse el número de víctimas mortales sería una de las peores tragedias ferroviarias, ocurrió sólo nueve horas después de que el líder norcoreano, Kim Jong Il, pasó por la estación de regreso de una inusual visita a China. Aunque se desconocen las causas de la catástrofe, funcionarios surcoreanos descartaron la hipótesis de un atentado.

La colisión tuvo lugar cerca de las 13, hora local, en el pueblo de Ryongchon, ubicado a 20 kilómetros de la frontera con China y a 50 de la capital, Pyongyang, sobre la principal línea ferroviaria que une Corea del Norte con el país vecino.

"El área que rodea la estación de Ryongchon ha quedado en ruinas, como si hubiera sido bombardeada", afirmaron testigos, según la agencia de noticias Yonhap, de Corea del Sur. Las fuentes señalaron que "los escombros volaron por el aire y llegaron hasta Sinuiju", un pueblo de Corea del Norte ubicado en la frontera con China.

Un edificio de cinco pisos cercano a la estación quedó totalmente destruido, según informó una fuente de la ciudad china de Dandong, en la frontera con Corea del Norte. Entre las víctimas habría muchos chinos, ya que a la hora del accidente un tren con pasajeros de esa nacionalidad se encontraba en la estación.

Música militar por TV

El gobierno de Corea del Norte, que se mantiene aislado del mundo y controla todos los medios de comunicación del país, no se refirió al accidente. Luego de la catástrofe, la televisión estatal se dedicó a pasar música militar. Sin embargo, en una señal de la magnitud del hecho, las autoridades norcoreanas declararon el "estado de emergencia" en el área y cortaron las líneas telefónicas internacionales para evitar que trascendieran noticias del desastre.

Un funcionario de Seúl dijo al canal surcoreano de televisión YTN que el número de muertos y heridos podía alcanzar los 3000. Ryongchon tiene una población de 130.000 habitantes y es conocida por sus plantas químicas y metalúrgicas.

Habitantes de la ciudad china de Dandong que tienen familiares en Ryongchon dijeron que un depósito de gas cerca de la estación ferroviaria había estallado y causado severos daños en un populoso barrio. Según las mismas fuentes, las autoridades norcoreanas habrían cerrado la frontera con China después del incidente.

Una de las hipótesis que se manejaban ayer era que la explosión se habría debido al precario estado de las vías norcoreanas. El tramo de la red ferroviaria donde ayer ocurrió la catástrofe -muy utilizado para transportar comida y combustible desde China- fue construido durante la ocupación japonesa, hace más de 60 años. Desertores norcoreanos han relatado cómo un viaje en tren puede durar más horas de lo previsto, o incluso días, debido a que las frecuentes fallas eléctricas demoran los servicios.

Asistencia de EE.UU.

Pese a las tensas relaciones que mantiene con Corea del Norte, país al que considera miembro de un "eje del mal", Estados Unidos dijo ayer estar dispuesto a ofrecer asistencia a las víctimas de la explosión. El Departamento de Estado afirmó que Washington no tenía ningún problema en suministrar una eventual ayuda humanitaria, aunque necesitaba informaciones más precisas sobre lo sucedido. "No tenemos suficiente información sobre la situación para determinar si es necesaria una asistencia de cualquier tipo", dijo el vocero del Departamento de Estado, Richard Boucher.

El accidente ocurrió nueve horas después de que el mandatario norcoreano pasó por el lugar en su viaje de regreso de China, su principal aliado. Según algunos rumores, el combustible transportado por los trenes era un regalo de China para Kim.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.