Millonaria propuesta de EE.UU. a Rusia

A cambio de apoyo clave en la ONU
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4 de mayo de 2003  

NACIONES UNIDAS (ANSA).- Estados Unidos analiza una propuesta de varios miles de millones de dólares para lograr el respaldo de Rusia en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) cuando llegue el momento de decidir el fin de las sanciones contra Bagdad.

Se trata del apoyo decisivo que Washington necesita para lograr la aprobación del proyecto norteamericano sobre el futuro de Irak; la semana pasada el presidente ruso, Vladimir Putin, había advertido que su país se negaría a levantar las sanciones si los inspectores de armas de la ONU no retornan a la nación árabe.

Para revertir esa posición, la idea de la Casa Blanca, que el embajador estadounidense John Negroponte presentó en la ONU informalmente, es la de reembolsar a las empresas internacionales a las que les fueron aprobados y financiados contratos multimillonarios en el marco del programa de la ONU Petróleo por Alimentos. Este programa humanitario permitió combatir el hambre del 60% de la población iraquí con la venta de crudo.

Estados Unidos quiere ver concluido este programa, que vence el 3 de junio próximo, para dar lugar a una etapa en la cual Irak pueda vender libremente su propio petróleo, a fin de financiar la reconstrucción del país.

Pero por ahora Moscú prefiere que la ONU gestione el Petróleo por Alimentos mientras no haya un gobierno iraquí en Bagdad.

Además, honrar los contratos firmados por el gobierno de Saddam en el marco del programa significa fundamentalmente salir al encuentro de Rusia, que ha sido en estos años un interlocutor privilegiado para Bagdad. Desde diciembre de 1996, cuando entró en vigor el sistema, Moscú obtuvo contratos con Irak por 7310 millones de dólares, precediendo a Egipto, con 4300 millones, y a Francia, con 3700 millones. Actualmente, el programa totaliza unos 12.000 millones de dólares.

Durante una reunión de los miembros del Consejo de Seguridad con el secretario general, Kofi Annan, el embajador Negroponte jugó la carta del respeto de los contratos, dando a entender que Estados Unidos exige a cambio la cancelación total de las sanciones impuestas a Irak desde 1990, cuando invadió a Kuwait, a excepción de aquellas vinculadas con las armas.

Fuentes de la administración Bush dijeron que Estados Unidos y Gran Bretaña también habrían alcanzado un acuerdo para ofrecer a la ONU un papel humanitario, pero sin participar en el mantenimiento de paz. La posición estadounidense no parece todavía definitiva, por las luchas entre el departamento de Estado y el Pentágono.

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