Montesinos: "Fujimori coordinó mi regreso"

El ex asesor dijo que huyó de Panamá por temor a un atentado.
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25 de octubre de 2000  

LIMA.- La grave crisis política que estalló en Perú a raíz del sorpresivo regreso de Vladimiro Montesinos se agudizó ayer aún más después que el controvertido ex asesor de inteligencia no sólo confirmó que se quedará en el país, sino que señaló que el propio presidente de Perú, Alberto Fujimori, gestionó su criticado retorno.

Por su parte, Fujimori intentó dar una clara señal de calma en medio de los rumores de golpe y afirmó que en el país hay "total tranquilidad, seguridad y estabilidad", al tiempo que aseguró que mantiene el "total control de las fuerzas armadas". En respuesta a las crecientes demandas de la oposición, advirtió que no renunciará.

Sin embargo, en un hecho que aumentó aún más la incertidumbre, el mandatario voló anoche con rumbo desconocido desde el aeropuerto militar de Lima, tras salir de la Casa de Gobierno por la puerta trasera.

El mandatario peruano pasó la noche del lunes en la sede del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) -hasta hace poco dirigido por Montesinos y actualmente en proceso de desactivación- y retornó ayer al mediodía al Palacio de Gobierno, al cabo de varias horas de inspección a cuarteles militares en Lima.

Las primeras especulaciones en torno de su misterioso viaje indicaban que el presidente continuará su recorrido por las instalaciones castrenses, esta vez en el interior del país. El jefe del Estado emprendió el vuelo junto al presidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, José Villanueva Ruesta; el comandante de la fuerza aérea, Elesván Bello, y el ministro del Interior, Walter Chacón Málaga.

Mientras Fujimori descartaba la posibilidad de un golpe militar, Montesinos rompió su largo silencio y afirmó que regresó al país luego de buscar infructuosamente el asilo político en Panamá, tras recibir amenazas de muerte, y no para romper el orden democrático peruano.

"Regresé porque me iban a matar y no, como se viene diciendo, para crear desestabilización en el país o atentar contra la democracia", subrayó.

Desde un lugar no precisado, el ex asesor presidencial señaló en una entrevista telefónica con la emisora Radio Programas del Perú que las guerrillas de Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), además de grupos de narcotraficantes, habían llegado a Panamá para atentar contra su vida, como represalia por haberlos combatido durante 10 años desde el gobierno.

La protección del presidente

El ex hombre fuerte dejó en claro que su regreso estuvo coordinado por el embajador de Perú en Panamá, Luis Ross Antezana, y por el propio Fujimori. "Mi regreso fue coordinado con el propio señor presidente de la república", destacó Montesinos, y precisó: "En Guayaquil (Ecuador), el propio señor presidente me llamó por un teléfono celular y conversó conmigo en presencia del piloto de la nave y otras tres personas. En ese momento dio instrucciones para que el avión pudiera aterrizar en Pisco (sur de Lima)".

El regreso de Montesinos, tras una permanencia de un mes en Panamá, estuvo rodeado de un total hermetismo oficial, y el lugar donde se encuentra sigue siendo un misterio.

El ex jefe del SIN no se pronunció sobre el escándalo de corrupción que protagonizó en septiembre último, cuando un video lo mostró sobornando con 15.000 dólares al congresista Alberto Kouri para que se pase al oficialismo.

El escándalo obligó a Fujimori a recortar su tercer gobierno de cinco años a un año (hasta julio de 2001) y a desactivar el SIN. La crisis, además, provocó la huida del polémico ex asesor a Panamá, que lo recibió provisionalmente a pedido de varios países latinoamericanos y de los Estados Unidos.

El ex asesor presidencial enfrenta ahora denuncias por haber dirigido escuadrones de la muerte, ordenado torturas y coordinado espionaje telefónico desde los servicios secretos de Perú. Además, se lo vincula con el narcotráfico, ya que fue abogado de grandes capos de la droga.

El regreso del controvertido personaje ocurrió en momentos en que el gobierno de Fujimori gestiona una amnistía para militares y funcionarios acusados de violar derechos humanos y de estar involucrados en delitos de narcotráfico.

Su retorno precipitó, anteayer, la renuncia del vicepresidente primero, Francisco Tudela, quien vinculó su llegada a la propuesta de amnistía, ya que el perdón podría extenderse al propio Montesinos y librarlo de eventuales acusaciones formales.

Sin embargo, al referirse a denuncias por presuntas violaciones a los derechos humanos, Montesinos negó cualquier responsabilidad y dijo que si hubiera alguna, ya la enfrentó en los tribunales.

Incluso, reveló que sugirió a Fujimori desistir de un planeado fusilamiento contra el cabecilla de Sendero, Abimael Guzmán, tras su captura, en 1992. Esta versión fue enérgicamente desmentida por Antonio Ketín Vidal, el artífice de la operación que puso tras las rejas al líder guerrillero.

En tanto, ayer se realizaron nuevas manifestaciones de protesta en la Plaza Mayor de Lima, frente al Palacio de Gobierno, para pedir la renuncia de Fujimori y el enjuiciamiento de Montesinos.

Sin opción

  • LIMA (AFP).- "La velocidad con la cual se deteriora el gobierno es tal que el presidente Fujimori pronto no va a tener opción. No es tema de una decisión (su alejamiento) porque Fujimori no gobierna en Perú", declaró ayer el ex candidato presidencial Alejandro Toledo. El líder de Perú Posible aseguró que "quien gobierna es Montesinos y una cúpula militar".
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