Nace la nueva Europa

Diez naciones del Este y sus 75 millones de habitantes se incorporarán mañana al bloque; los festejos se expandirán por todo el continente; extreman la seguridad
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30 de abril de 2004  

DUBLIN (AFP).- La Unión Europea (UE) comenzó hoy su verdadera cuenta regresiva para la histórica incorporación de diez nuevos miembros del Este, una ampliación que pondrá fin a décadas de divisiones provocadas por la guerra y enquistadas por los dogmatismos políticos.

Cuando sea la 0 hora de mañana en el centro del Viejo Continente (las siete de la tarde de hoy en la Argentina), nacerá la nueva Europa. Y la UE se embarcará así en su más ambicioso ejercicio desde que fue fundada, en 1957, a partir del trauma de la Segunda Guerra Mundial, como una fuerza para el intercambio comercial y la cooperación política. Chipre, la República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Eslovaquia y Eslovenia se sumarán a sus filas para formar un bloque político y económico ahora de 25 miembros.

Al frente de los actos con los que la UE dará la bienvenida a los diez nuevos miembros, el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, elogió ayer la ampliación como un punto culminante y "asombroso" del proceso de reunificación de Europa 15 años después del derrumbe del Muro de Berlín, que arrastró consigo a la Unión Soviética y la mano dura con la que Moscú controlaba sus países satélites europeos.

"El 1° de mayo de 2004 será un día histórico para Europa, cuando demos la bienvenida a la familia de la UE a diez nuevos países miembros y a 75 millones de nuevos ciudadanos de la UE", expresó en Bruselas.

"Cinco décadas -añadió Prodi- después de comenzado nuestro gran proyecto de integración, de una vez por todas, las divisiones de la Guerra Fría han desaparecido. Los europeos están celebrando el hecho de que no los dividen barreras ideológicas. Compartimos el mismo destino y juntos seremos más fuertes."

Las celebraciones, incluyendo un extraordinario Día de Bienvenidas en Irlanda, país anfitrión de la presidencia rotativa de la UE, comenzarán esta noche y se extenderán por todo el continente. Los 25 jefes de gobierno y de Estado de la UE ampliada participarán en los actos oficiales en Dublín, mañana.

Estarán protegidos por el mayor operativo de seguridad lanzado por la policía irlandesa en su historia.

Las celebraciones comenzarán esta noche con un espectacular despliegue de fuegos artificiales en la bahía de la capital y se prolongarán durante todo el fin de semana.

Sin embargo, los festejos tendrán un menor despliegue en el Oeste que en el Este. Es que mientras la ansiedad, la alegría y la expectativa dominaban a cientos de miles ciudadanos de los nuevos socios, entre algunos de sus vecinos occidentales crecía el escepticismo y la apatía.

A ellos trató de tranquilizar ayer el presidente francés, Jacques Chirac.

"La UE está por dar un paso gigantesco, abriéndose a nuevos horizontes - dijo-. Con sus 450 millones de habitantes a UE debe convertirse en una potencia económica de primer orden, cuyo crecimiento generará una nueva dinámica para el empleo. Se trata de un proceso en el que todos saldrán ganando."

Chirac buscó calmar a una descreída opinión pública francesa después de que ciertas encuestas revelaron la preocupación de la gente por los efectos de una UE ampliada sobre el empleo y la seguridad social, así como sobre la identidad nacional francesa.

Tres son las naciones, Bulgaria, Rumania y Turquía (que podría ser el primer miembro de mayoría musulmana) que ahora ansían incorporarse también a la UE.

Sin embargo, Chirac advirtió ayer que Ankara todavía no reúne las condiciones necesarias y que deberá esperar varios años para pertenecer a la nueva Europa.

"Considero que Turquía tiene cierta vocación europea. Pero las condiciones para su ingreso aún no están dadas", afirmó y añadió que recién dentro de diez o quince años Turquía podrá incorporarse al bloque.

El presidente francés se reunió ayer con José Luis Rodríguez Zapatero, flamante jefe de gobierno español, y le prometió que hará lo posible para incorporar a Madrid al eje Berlín-París, verdadero polo de poder de la Unión Europea.

Además de las negociaciones con futuros miembros, la Comisión Europea -órgano ejecutivo del bloque- tiene además frente a sí el espinoso problema de una Chipre dividida que se suma a la UE, después de que los grecochipriotas rechazaron un plan -planteado como "la última oportunidad"- para poner fin a la división que existe desde hace 30 años en esa isla mediterránea.

De manera que cuando los chipriotas de origen griego ingresen en la UE mañana, sus vecinos turcochipriotas quedarán marginados mirando los fuegos artificiales del otro lado de una línea de demarcación patrullada por fuerzas de las Naciones Unidas.

Temores y tensión

Otro de los desafíos de la nueva UE será aplacar los temores y la tensión de los europeos del Oeste cuya causa principal es la profunda disparidad económica entre los viejos y los nuevos miembros. El PBI per cápita del mayor de los nuevos miembros, Polonia, es 10 veces menor que el de la diminuta Luxemburgo.

Los temores, relativizados por los especialistas que los consideran sin fundamento, de un éxodo de mano de obra poco calificada desde el Este hacia el Oeste a partir de mañana llevaron virtualmente a todos los países a imponer restricciones a los obreros que ingresen, lo cual despertó la furia de los nuevo países miembros.

Pero para Günter Verheugen, el comisionado a cargo del proyecto de ampliación de la UE, que trabajó infatigablemente para que llegue el gran día, referirse con subterfugios acerca de ciertas cosas como los aumentos de precios significa equivocarse de cabo a rabo.

"Es extremadamente difícil comprender por qué la idea de la integración europea está perdiendo apoyo ya que es obvio que esa idea... es el mejor proyecto político que hasta ahora hemos desarrollado", dijo hace poco.

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