Negocian en Italia la formación del gobierno

Tras la renuncia de Berlusconi
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22 de abril de 2005  

ROMA.- Con el objeto de superar la crisis política en el país, el presidente italiano, Carlo Azeglio Ciampi, comenzó ayer la ronda de conversaciones con los líderes partidarios para intentar formar un nuevo gobierno que, se prevé, volverá a estar encabezado por Silvio Berlusconi, quien renunció anteayer como primer ministro.

Ciampi mantendrá consultas formales con todos los partidos con representación parlamentaria hasta el mediodía de hoy, tras lo cual decidirá entre dos opciones: designar un primer ministro para que organice un nuevo gobierno, o disolver el Parlamento y convocar a elecciones anticipadas, como reclama la oposición de centroizquierda.

Se espera que elija a Berlusconi para que forme un nuevo gabinete que esté en funciones hasta que concluya la legislatura, a mediados de 2006. El gobernante presentó su renuncia como una formalidad, un paso obligado por la Constitución si un primer ministro quiere realizar cambios ministeriales importantes.

El renunciar e inmediatamente reorganizar el gobierno es una antigua estrategia del complicado sistema político italiano y ha sido usada por otros primeros ministros para fortalecer coaliciones debilitadas. Sin embargo, los analistas dicen que la centroderecha no acordará fácilmente un nuevo equilibrio de poder. Si Berlusconi fracasa en unir a su equipo, Ciampi se vería forzado a convocar instantáneamente a elecciones generales, un año antes de lo previsto. Berlusconi y sus aliados quieren evitar la realización de elecciones generales de forma inmediata, ya que las encuestas de opinión indican que perderían.

Se espera que la renuncia le permita a Berlusconi acabar con semanas de disputas dentro de su coalición conservadora. Sus aliados habían exigido que renunciara y reorganizara el gabinete, después de la derrota sufrida en las elecciones regionales a principios de mes.

La Unión Demócrata Cristiana (UDC) desató la crisis al retirarse de la coalición de Berlusconi para forzarlo a realizar un cambio radical en el equipo. La UDC y la Alianza Nacional (AN), que también amenazó con retirarse y obligó al gobierno a dimitir, dijeron que se unirán a la nueva coalición de Berlusconi si éste les concede los cambios políticos y ministeriales que piden.

Las mayores discusiones se centrarán en la presencia de la Liga del Norte en el futuro gabinete. La UDC y la AN creen que Berlusconi ha dado a la Liga demasiado espacio en su gobierno y quieren que recorte su presencia.

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