No ceden las protestas en Turquía y los sindicatos llaman a un paro

Miles de personas volvieron a salir a la calle y una de las principales centrales obreras convocó a una huelga de dos días; "Nos mantendremos firmes", avisó Erdogan
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4 de junio de 2013  

ESTAMBUL.- A pesar del llamamiento a la calma del presidente Abdullah Gul, el movimiento de protesta en Turquía contra el gobierno islamista de Recep Tayyip Erdogan entró ayer en su cuarto día consecutivo y sumó un nuevo aliado, uno de los principales sindicatos del país, que convocó a dos jornadas de huelga.

"Democracia no significa únicamente elecciones, es normal expresar opiniones diferentes, los mensajes transmitidos con buena voluntad fueron recibidos", dijo Gul, según la agencia de noticias Anatolia. Por su parte, Erdogan decidió mantener su gira prevista por África del Norte y se ausentó del país, pese al enrarecido clima social.

Antes de abandonar el país, Erdogan minimizó las protestas contra su gobierno: "Nos mantendremos firmes; Turquía dará su respuesta en las elecciones [de 2014]. Si realmente tenemos prácticas antidemocráticas, nuestra gente nos derrocará", subrayó.

Una calma relativa reinaba ayer en las principales ciudades turcas, después de otra noche de violencia en Estambul, Ankara e Izmir.

El corazón simbólico de la protesta, la plaza Taksim de Estambul, recuperó algo de normalidad, aunque las barricadas armadas con mobiliario urbano o autos destruidos bloqueaban el acceso desde las calles adyacentes, signo de la determinación de los manifestantes de no dejar tomar el control de la plaza a las fuerzas de seguridad. Los manifestantes prometieron permanecer movilizados en todas partes.

Desde el viernes, la protesta de un puñado de militantes ecologistas contra el proyecto de construcción de un complejo comercial en Estambul se extendió poco a poco al conjunto de Turquía. "Se convirtió en un movimiento de protesta contra el gobierno, que se inmiscuye cada vez más en nuestra vida privada", explicó Hamdi, un activista de Ankara.

Erdogan, acusado de autoritarismo y de querer islamizar la sociedad turca, se enfrenta a un movimiento de protesta de una importancia inédita desde la llegada al poder del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), en 2003. La violencia dejó cientos de heridos y más de 1700 detenidos. Según el diario Hurriyet, que cita a la principal asociación de médicos turcos, Mehmet Ayvalitas, un joven de 20 años atropellado por un auto, es el primer muerto confirmado en el marco de las protestas antigubernamentales.

El activista, miembro de la Plataforma Socialista Solidaria, murió después de que un automovilista ignorara las advertencias de frenar debido a la presencia de manifestantes en el distrito Umraniye de Estambul. Previamente, hubo informes no confirmados de otros dos manifestantes muertos por la represión policial.

Por otra parte, la Confederación de Sindicatos de Trabajadores Públicos (KESK), una de las cuatro principales organizaciones obreras de Turquía, anunció ayer que convocará una huelga de dos días a partir de hoy por el exceso de violencia policial a la hora de atajar las protestas.

El secretario general del KESK, Ismail Hakki Tombul, dijo que había solicitado a otros sindicatos que se unan a las protestas. "Desde hace días la gente está en la calle y los sindicatos deben jugar también su papel en esto", agregó.

La "huelga de advertencia" anunciada por el sindicato en un comunicado se justifica "por el estado de terror que se ha aplicado contra las multitudinarias protestas" de los últimos días.

Agencias AP, AFP y EFE

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