"No vamos a huir mientras sea presidente"

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22 de abril de 2004  

WASHINGTON (AP).- El presidente norteamericano, George Bush, admitió ayer que la guerra en Irak atraviesa "tiempos difíciles", pero aseguró que la coalición "permanece fuerte", al tiempo que reconoció que Estados Unidos "es un país difícil de defender" ante posibles atentados terroristas.

"Mientras esté en el Salón Oval, nunca habrá en Irak una política débil y esquiva", prometió Bush. También aseguró que su gobierno no cederá en su compromiso de dejar un Irak libre y democrático. "El pueblo iraquí nos mira y se pregunta si los estadounidenses van a huir nuevamente. No vamos a huir mientras yo sea presidente", aseguró.

"Son tiempos difíciles", admitió, sin embargo. "Las últimas dos semanas han sido sumamente duras", agregó.

Al ser interrogado acerca de un sondeo según el cual dos tercios de los norteamericanos prevén un ataque en Estados Unidos antes de las elecciones, Bush admitió que "éste es un país difícil de defender". "Nuestra información de espionaje es buena, pero nunca es perfecta", dijo.

La guerra está costando unos 4700 millones de dólares por mes, lo que de a poco va superando el presupuesto inicial de 87.000 millones para este año. Aunque la Casa Blanca mantiene en una nebulosa sus necesidades presupuestales para los próximos meses, se calcula que se necesitarán entre 50.000 y 70.000 millones de dólares más para financiar la operación bélica.

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