Nueva ofensiva del ejército de Israel contra los palestinos

Barak ordenó "no limitarse a responder".
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31 de octubre de 2000  

JERUSALEN.- Israel tomó ayer la ofensiva contra los palestinos, luego de la muerte de un guardia israelí, mientras el premier Ehud Barak logró apoyo provisional para asegurar la supervivencia de su gobierno ante el Parlamento.

"La ventana de oportunidad sobre la cual operamos se está cerrando", dijo Barak ante la primera sesión de la Legislatura israelí desde el inicio del levantamiento callejero palestino, y volvió a llamar a la mesa de negociaciones al líder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat.

"Me dirijo a Arafat: usted debería saber que nada logrará por medio de la violencia. Usted nos encontrará unidos contra la violencia. Las negociaciones se celebran en torno de una mesa, no en las calles y no con disparos ni con piedras", agregó.

Anoche, dos helicópteros israelíes bombardearon una zona palestina cercana a la colonia judía de Morag, en el sur de la Franja de Gaza, afirmaron testigos palestinos.

El hecho ocurrió luego de que Barak autorizó, anteayer, a los altos mandos del ejército a que "tomen la iniciativa" y no "se limiten a responder" los ataques palestinos. El viceministro de Defensa israelí, Efraím Sneh, anunció ayer que Israel utilizará unidades especiales del ejército adiestradas en la guerra de guerrillas.

Armas ilegales

El nuevo cambio de táctica del ejército del Estado israelí podría estar relacionado con las acciones de la milicia palestina de Al Fatah, que según Israel está equipada con armas ilegales.

Por su parte, Arafat respondió que el pueblo palestino es "fuerte" y "seguirá defendiendo sus lugares sagrados", mientras que el secretario general de Al Fatah en Cisjordania, Marwan Bargouthi, decretó un estado de emergencia entre sus militantes armados.

En tanto, dos guardias israelíes fueron atacados a tiros ayer en un barrio árabe de Jerusalén -uno de ellos murió y el otro está gravemente herido- y un palestino intentó apuñalar luego a otro agente de seguridad israelí.

Fuentes policiales informaron que la ANP entregó ayer el cadáver de un habitante del asentamiento judío de Gilo, situado entre Jerusalén y la ciudad palestina autónoma de Belén.

La policía atribuye su muerte a puñaladas a militantes palestinos, igual que la de otro israelí, cuyo cadáver fue hallado en el pueblo palestino de Betania, entre Jerusalén y la ciudad cisjordana de Ramallah.

A su vez, 25 palestinos resultaron heridos en enfrentamientos.

Abucheos en el Parlamento

Aunque Barak acudió al Parlamento a la cabeza de un gobierno de minoría, el tercer partido más importante de Israel, el Shas, anunció que no votará contra el primer ministro, al menos por un mes más.

El líder israelí defendió su actuación en medio de los abucheos de la oposición derechista, que lo acusó de no tener suficiente dureza con los palestinos, y de los legisladores árabes, que denunciaron que Israel utiliza una fuerza excesiva contra los palestinos.

Por lo menos 143 personas, en su mayor parte palestinos, murieron en 33 días de lucha callejera.

Barak subrayó que "la puerta de la paz" siempre estará abierta en el futuro y agregó que irá a Washington si lo invita el presidente norteamericano, Bill Clinton. Ambos mandatarios hablaron por teléfono el sábado.

Barak también responsabilizó a Arafat de no cumplir los acuerdos de Sharm-el-Sheikh, que estipulan que los militantes de Al Fatah deben ser desarmados, y autorizó a su ministro de Cooperación Regional, Simón Peres, a que se entreviste con Arafat para intentar poner fin a la violencia en Medio Oriente.

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