Suscriptor digital

Ofensiva contra la secta en Uganda

(0)
22 de marzo de 2000  

KAMPALA (AFP).- Todas las ramas de la secta de la "Restauración de los diez mandamientos de Dios", de la que unos 500 adeptos se suicidaron el viernes último en Kanungu (en el sudoeste de Uganda), van a ser localizadas y cerradas, anunció ayer la policía.

"Se ordenó buscar las otras vertientes del grupo apocalíptico", declaró el jefe policial Stephen Okwalinga.

"Había otras ramas en el Sudoeste y también en Kampala. Queremos asegurarnos, primero, si existen realmente y si son operativas o no", agregó.

"Si tal es el caso, la policía debe poner fin a sus actividades. Tenemos que desmantelarlas", precisó.

La secta, fundada y dirigida por el gurú Joseph Kibweetere, del que aún no se sabe con seguridad si figura o no entre los muertos, podría contar con hasta 4000 adeptos en todo el país.

Entre las víctimas de Kanungu figuran cuatro oficiales de policía. Dos de ellos habían sido depuestos de sus cargos por enfermedad mental y los otros dos suspendidos por motivos disciplinarios.

Los seguidores de la secta que se suicidaron el viernes último con fuego en su iglesia de Kanungu creían en el advenimiento de una nueva era sin sufrimientos ni penas a fines de este año.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?