Ola de atentados suicidas en Jerusalén

Por lo menos diez personas murieron por la detonación de explosivos en una zona céntrica de la ciudad Dos kamikazes hicieron explotar dinamita; también estalló un coche bomba La zona es muy concurrida por los jóvenes los sábados por la noche Habría unos 150 heridos
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2 de diciembre de 2001  

JERUSALEN.– Dos atacantes suicidas palestinos causaron ayer a la medianoche la muerte de al menos diez personas y heridas en aproximadamente un centenar más al hacer explotar dos cargas de dinamita y un coche bomba en una céntrica calle peatonal de Jerusalén, según testigos oculares.

Según la televisión pública, el primer atentado cometido por un kamikaze palestino ocurrió en la calle Ben Yuhuda, cerca de la plaza de Sion, en el centro de Jerusalén oeste.

El segundo, que también llevó a cabo un kamikaze palestino, se produjo unas decenas de metros más lejos, cuando ya se llevaban a cabo las tareas de rescate, en la misma calle, frecuentada el sábado por la noche por numerosos jóvenes. Los artefactos contenían clavos y piezas metálicas.

Un jefe de la policía, Michael Levy, precisó que los dos autores suicidas hicieron estallar sus cargas explosivas de manera prácticamente simultánea, a una distancia de 50 a 70 metros.

Poco después se produjo la tercera explosión, ocasionada por un coche bomba que estalló en la calle del Rabbin Kook, cerca del sector de las dos primeras explosiones. El automóvil se incendió, aunque sólo resultaron levemente heridas dos personas.

La policía sospecha que el objetivo de este coche bomba era alcanzar los equipos de rescate tras las primeras explosiones. El impacto de las explosiones fue de tal potencia que destrozó los vidrios de automóviles estacionados a una cuadra de distancia.

Levy confirmó que ocho israelíes y los dos kamikazes habían muerto, pero se negó a cerrar en esas diez víctimas el balance de la tragedia.

El coche bomba, añadió, estalló a 50 metros de un grupo de jóvenes a una hora de la noche en la que los adolescentes concurren a bares y restaurantes de la zona, en el centro comercial y de esparcimiento de la ciudad.

Decenas de ambulancias evacuaron a la víctimas y agentes de la policía desalojaron a centenares de personas, en su mayoría jóvenes, de bares y otros centros de recreo.

Todos los hospitales de Jerusalén fueron puestos en estado de emergencia y llamaron a servicio a todo el personal disponible, debido a la magnitud de los atentados y la cantidad de víctimas.

“Una gran catástrofe”

“Esta es una gran catástrofe. Hay muchas, muchas víctimas”, afirmó el ministro de Salud, Nissim Dahan, que recorrió los hospitales. “Estamos casi al límite de nuestra capacidad de atención de heridos”, agregó.

Distintas fuentes ya confirmaron diez muertos y por lo menos 150 heridos, “pero las víctimas mortales podrían ser muchas más, ya que la zona estaba muy concurrida cuando se produjeron las explosiones”, dijo un vocero de la policía.

Paramédicos señalaron que muchas de las 150 personas heridas eran muchachos de hasta unos 20 años. El centro comercial Ben Yuhuda está por lo general colmado de jóvenes israelíes el sábado por la noche y ha sido escenario en el pasado de atentados, el último en 1997.

El primer ministro israelí, Ariel Sharon, que se encuentra de visita en los Estados Unidos, fue informado de los atentados suicidas y decidió acortar su visita. La reunión prevista para mañana con el presidente George W. Bush fue adelantada para hoy.

Israel acusó inmediatamente al líder palestino, Yasser Arafat. “Claramente y sin ninguna duda es el responsable”, declaró a la AFP Emmanuel Nachson, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Dos emisarios norteamericanos, William Burns y Anthony Zinni, se encuentran en Medio Oriente con la misión de concertar un alto el fuego entre palestinos e israelíes. Sin embargo, la llegada de los emisarios norteamericanos, la semana pasada, ha tenido lugar en medio del resurgimiento de la violencia. Zinni ha dicho que no se detendrá ante la violencia y que permanecerá en la región tanto como sea necesario. Arafat debe actuar sin “dilación” ni “excusas” para detener a los responsables de los atentados, afirmó ayer Zinni.

Amenazas

Nadie se atribuyó de inmediato la responsabilidad de los atentados. No obstante, los grupos militantes Hamas y Jihad Islámica han amenazado con vengarse por la muerte de Mahmoud Abu Hanoud, dirigente del ala militar de Hamas en Cisjordania que murió en un ataque con cohetes israelíes.

El ministro de Relaciones Exteriores Shimon Peres dijo que era “uno de los peores (atentados) que jamás hayamos visto”. Por su parte, en una declaración, la Autoridad Palestina condenó los atentados, expresó su “profunda indignación y pesar” y acusó a los autores de tratar de descarrilar una iniciativa norteamericana de paz.

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