Para Israel, es la muerte política del líder palestino

Inquietud en la ANP por el discurso
Inquietud en la ANP por el discurso
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25 de junio de 2002  

JERUSALEN (The New York Times).- Eufóricos tras el discurso del presidente George W. Bush, funcionarios israelíes expresaron ayer su esperanza de que, finalmente, Yasser Arafat pueda ser relevado del poder, para dar lugar a un nuevo liderazgo palestino, más comprometido con la paz.

Pero Ismail Abu Shanab, un líder del grupo terrorista islámico Hamas, que se ha adjudicado varios de los recientes ataques suicidas, expresó una esperanza distinta: que, finalmente, Yasser Arafat y su Autoridad Palestina permitan que estalle la verdadera violencia palestina.

"Espero que la Autoridad Palestina entienda que debe apoyar la resistencia y no seguirle el ritmo a Occidente", dijo Abu Shanab, un ingeniero de Ciudad de Gaza, al afirmar que Arafat "ha perdido el apoyo de la administración norteamericana", además de la del palestino común.

Funcionarios palestinos se mostraron ayer tan impactados por el discurso como los israelíes satisfechos. Los palestinos, que esperaban escuchar un llamado de Bush al retiro de las tropas israelíes, lo escucharon hablar, en cambio, de la necesidad de Israel de defenderse.

Durante la administración Clinton, Arafat fue considerado el único palestino lo suficientemente fuerte como para lograr la paz y una solución de dos Estados. Esa administración resistió los llamados para una reforma democrática, considerando que sólo debilitarían la posición de Arafat.

Cambio de política

Bush, que se ha negado incluso a darle la mano a Arafat, oficialmente revirtió esa política ayer, acusando a Arafat de ser el principal obstáculo para el progreso.

Para los israelíes y los palestinos, Bush ayer apoyó una exigencia de Ariel Sharon que la administración Bush hasta ahora había resistido: que no habría negociaciones sustanciales en busca de paz hasta la salida de Yasser Arafat.

"Hoy (por ayer) el presidente norteamericano anunció la muerte política oficial de Yasser Arafat", dijo un alto funcionario israelí.

Por primera vez, la administración norteamericana condicionó la creación de un Estado palestino al reemplazo de Arafat. Además, Bush suavizó demandas previas a Israel.

El llamado de Bush a un nuevo liderazgo palestino, desvinculado del terrorismo, presenta un grave dilema. No hay líder alguno con apoyo sustancial entre los palestinos que Israel considere que no ha respaldado el terror, sea por asociación con la Organización para la Liberación Palestina o como resultado de su participación en el actual conflicto.

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