Peligran en Bolivia las elecciones de diciembre

Morales denunció ayer un complot
Morales denunció ayer un complot
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29 de septiembre de 2005  

LA PAZ.- El clima de incertidumbre política volvió a instalarse ayer en Bolivia a raíz de la indefinición que rodea a los comicios presidenciales convocados para el próximo 4 de diciembre, la amenaza de nuevas protestas y la denuncia de eventuales planes de golpe de Estado.

La aparente tranquilidad que se vivió en el país desde junio pasado, cuando asumió el gobierno del presidente transitorio Eduardo Rodríguez tras la renuncia de Carlos Mesa, se quebró esta semana por una sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que obliga a redistribuir la representación regional en el Congreso boliviano y deja en suspenso la votación.

"Lo único que podemos decir es que ni se descarta ni se confirma [que las elecciones se realizarán en la fecha prevista]", advirtió ayer la titular de la cámara baja, Norah Soruco. La legisladora hizo estas declaraciones un día después de haberse reunido con Rodríguez y con el presidente del Congreso, Sandro Giordano, en un encuentro en el que no lograron negociar una salida a la crisis.

El fallo del TC declara inconstitucional un artículo de la ley electoral que sirvió de base para la convocatoria a elecciones, al tiempo que deja sin efecto la actual distribución de escaños en la Cámara baja.

Ante este panorama, el Congreso deberá aprobar una modificación de la ley electoral para asignar las bancas teniendo en cuenta el censo de 2001, mientras que la Corte Nacional Electoral (CNE) debe reconfigurar las circunscripciones. Se prevé que las regiones de Oruro, Potosí y La Paz perderán diputados, mientras que Santa Cruz y Cochabamba tendrán más representación debido al mayor aumento de la población allí.

Al dejar entrever su preocupación, Rodríguez indicó ayer que el "fallo no llegó en su momento más oportuno" y señaló que "de haber ocurrido antes no estaríamos en estas circunstancias".

Sin embargo, el vocero del tribunal, José Antonio Rivera, indicó que la redistribución de escaños debe realizarse y explicó que las sentencias del TC "son de cumplimiento obligatorio e irreversible".

La situación quedó así empantanada, con el agravante de que los bloques parlamentarios de los departamentos favorecidos por la redistribución de escaños y los perjudicados anunciaron que darán batalla por sus derechos, si es necesario con cortes de caminos y marchas de protesta.

Complot de la derecha

En tanto, el dirigente cocalero Evo Morales, favorito en las encuestas, denunció desde Francia un complot para evitar su triunfo en las urnas. En caso de que se posterguen las elecciones, dijo, "va a haber problemas muy serios y una protesta generalizada".

"El pueblo quiere elecciones generales y ahora desde el Tribunal Constitucional desean suspenderlas. Es inaceptable", advirtió Morales, y añadió: "Por primera vez los pueblos indígenas tenemos la posibilidad de ganar las elecciones y en ese momento la justicia boliviana se plantea bloquearlas. El modelo neoliberal sólo está retrasando su propia derrota".

En forma paralela, su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), denunció el interés de algunas "fuerzas" de promover un golpe de Estado.

"Sabemos que en este momento hay fuerzas de derecha muy interesadas en provocar un golpe", declaró a la prensa el diputado Antonio Peredo.

Aunque admitió que en las fuerzas armadas "hay una situación de acatamiento a la Constitución", el legislador no descartó la "posibilidad de que determinadas fuerzas interesadas en que el proceso electoral no siga adelante estén buscando una solución por [la vía del] desastre". De hecho, a juicio del analista político Carlos Villegas, en este momento en Bolivia están "todas las posibilidades de escenario político, incluyendo un golpe de Estado".

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