Piden a Lagos que vete los nuevos fueros de Pinochet

Se profundizan las divisiones en la alianza gobernante tras la reforma
Se profundizan las divisiones en la alianza gobernante tras la reforma
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27 de marzo de 2000  

SANTIAGO, Chile.- La enmienda constitucional que le daría mayor inmunidad a Augusto Pinochet para defenderse de las causas que tiene abiertas por violación a los derechos humanos, y para hacer frente a nuevas acusaciones ante una supuesta implicancia en el asesinato del ex canciller Orlando Letelier, provocó un fuerte revuelo en Chile y dejó en incómoda situación al gobierno de Ricardo Lagos.

Ayer, arreciaron las peticiones de activistas de derechos humanos a Lagos para que vete la disposición, considerada una traba para enjuiciar a Pinochet. Por su parte, la secretaria general del Partido Comunista chileno, Gladys Marín, calificó como una "inmoralidad política" y una presión a la Justicia la reforma aprobada por el Congreso, que otorga fuero especial a los ex jefes de Estado.

La dirigente llamó a Lagos a vetar la iniciativa, y si ello no es posible, convocar a un plebiscito. "Es una burla. Se están riendo del ministro (del Interior de Gran Bretaña) Jack Straw, se ríen del Parlamento Europeo, prometieron que habría juicio a Pinochet en Chile y ahora le dan el fuero", recalcó.

Asimismo, la presidenta del Parlamento Europeo, Nicole Fontaine, dijo ayer que la enmienda a la Constitución chilena para dar inmunidad a Pinochet "es un engaño en lo que se refiere a las supuestas intenciones de juzgarlo de manera equitativa en Chile".

Consideró, además, que se trata de "una provocación con respecto a los países que lanzaron procesos por violación de los derechos fundamentales de las personas".

El mandatario chileno se había comprometido a investigar y llevar ante la Justicia al ex dictador si surgían elementos contundentes que justificaran un proceso contra Pinochet.

Sin embargo, la iniciativa aprobada anteayer por el Congreso chileno, con amplio apoyo, reflejó claramente una división de la coalición de centroizquierda que llevó a Lagos al poder y que gobierna a Chile desde el fin de la dictadura, en 1990.

La disposición creó una "dignidad de ex presidente de la república", y otorga a los ex mandatarios inmunidad y un sueldo equivalente al de los senadores, alrededor de 6000 dólares mensuales. Pinochet goza, además, de inmunidad parlamentaria por su calidad de senador vitalicio.

Las votaciones separadas en cada cámara del Congreso lograron dar un apoyo mayoritario a la propuesta, aunque con la oposición del sector socialista de la coalición gobernante. El socialismo niega legitimidad a la condición de ex presidente de Pinochet, por no haber sido elegido por el voto popular. Su régimen se inició tras el golpe por el que derrocó al entonces presidente socialista Salvador Allende, en 1973.

La Constitución chilena establece que el fuero de un senador puede ser revocado por una corte, pero la reforma aprobada anteayer no indica cómo revocar este nuevo fuero para ex presidentes, por lo que los críticos dicen que Pinochet, de hecho, goza de una inmunidad inamovible.

Algunos juristas afirman, sin embargo, que el nuevo fuero puede cancelarse, igual que el de los legisladores.

En la votación de ayer, el diputado demócrata cristiano Miguel Hernández advirtió a sus aliados socialistas en la coalición oficial que la divergencia "siembra dudas acerca de los vínculos necesarios para lograr el éxito" de la gestión que recientemente inició Lagos.

El caso Letelier

En tanto, el ex juez de la Corte Suprema Adolfo Bañados, quien investigó en Chile el homicidio del canciller Orlando Letelier, asesinado en 1976 en Washington, dijo que si hay antecedentes "es posible reabrir el caso" para investigar la participación de Pinochet .

Las declaraciones del magistrado se producen días después de que se hizo público un documento notarial en el que el brigadier retirado del ejército Pedro Espinoza implica al ex dictador en el atentado que costó la vida a Letelier y su secretaria estadounidense, Ronnie Moffit, el 21 de septiembre de 1976. Por este caso, dos fiscales estadounidenses se encuentran en la capital chilena recabando nuevos datos.

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