Piergiorgio Odifreddi: "Tengo muchas dudas con respecto a lo que está haciendo el Papa"

El matemático italiano que debatió con Benedicto XVI expresó sus reservas en relación con los cambios que impulsa el pontífice argentino
El matemático italiano que debatió con Benedicto XVI expresó sus reservas en relación con los cambios que impulsa el pontífice argentino
Elisabetta Piqué
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6 de octubre de 2013  

ROMA.- Piergiorgio Odifreddi, matemático ateo reconocido en Italia, hace dos semanas saltó a la fama mundial al recibir una extensa carta de Benedicto XVI. El papa emérito le escribió a Odifreddi después de que éste le envió un libro escrito en 2011, titulado Querido P apa, te escribo, considerado una "luciferina introducción al ateísmo", en la que el científico critica Introducción al c ristianismo, un libro del ex papa.

En una entrevista con LA NACION Odifreddi destacó la revolución "formal" que está planteando Francisco en la Iglesia, aunque confesó que tiene muchas dudas en cuanto a su verdadero objetivo y si logrará concretamente hacer cambios radicales.

-Usted fue protagonista de esta apertura de los papas a escribirles a ateos, no creyentes. ¿Cree que comenzó una nueva época?

-Con Bergoglio empezó una nueva época porque llama a todo el mundo, tiene una habilidad en las relaciones públicas importante. Con Ratzinger era distinto. Es más, había dicho que se iba a retirar en clausura, pero se lo vio ya varias veces con Bergoglio, así que me parece más inesperado. La carta que me escribió Benedicto por ahora es un caso único.

-Un no creyente, como el fundador de La Repubblica, Eugenio Scalfari, está fascinado con Francisco. ¿Usted qué opina?

-Tengo muchas dudas con respecto a Francisco. Ante todo porque es un jesuita y siempre hay que tener mucho cuidado con ellos. Soy un lógico matemático y en la lógica hasta existe una expresión que se llama "verdad jesuítica", que significa decir la verdad mintiendo o mentir diciendo la verdad... Por otro lado, Francisco es una persona extremadamente afable que, evidentemente, es muy mediática, infunde simpatía, es distinto y sorprende por ser un papa tan abierto. Pero temo que su actitud tienda a esconder mucho las cuestiones esenciales de la fe y del catolicismo y hasta tienda a ponerlas de lado.

-¿A qué cuestiones se refiere?

-A todas las cuestiones doctrinales, lo que divide, por ejemplo, a los católicos de los protestantes, como los dogmas, que han hecho la historia del catolicismo... Él finge decir que no hay verdades absolutas, pero me gustaría ver qué dice si, por ejemplo, alguien le pregunta sobre el dogma de la transubstanciación, que distingue a los católicos de los protestantes, que es creer que en la misa están el cuerpo y la sangre de Cristo, en el momento de la consagración...

-¿Cree que puede haber aperturas en cuanto a la comunión a los divorciados vueltos a casar, tema candente que el Papa discutió con el consejo de ocho cardenales?

-Eso es algo muy secundario, que les interesa a los católicos que hicieron cosas que para la Iglesia están mal, como divorciarse y volver a casarse por civil. Son reglas internas que no tienen nada que ver con el resto del mundo. Seguramente en este tema hay apertura, pero habrá que ver su posición en cuanto al tema sexual, los anticonceptivos, las relaciones extramatrimoniales. Para mí, que no soy creyente, son reglas internas del catolicismo. A mí me interesa la relación que la Iglesia tiene con el mundo externo. Él dice que quiere una Iglesia pobre, pero habrá que ver qué pasa en los hechos. En Italia donamos millones a la Iglesia y él podría decir que de ahora en más los sacerdotes vivan de la caridad y renuncien a las ayudas estatales que hacen a la Iglesia rica. Hasta que las palabras no se transformen en actos concretos, temo que la cosa se quede ahí. Francisco hace gestos muy mediáticos, como utilizar un auto común. Pero aunque él use un Fiat Idea, detrás de él, hay un cortejo de autos de lujo.

-¿No le parece impactante que decida vivir en la residencia Santa Marta o que diga que "la corte es la lepra del papado"?

-Sí, pero lo que me parece que falta es una revolución teórica, doctrinal, que ponga en discusión los contenidos de la fe. Y de eso dudo mucho porque sería terminar siendo no católicos. De hecho, muchos comienzan a pensar en el interior del Vaticano si no existe el riesgo de herejía...

-¿Cree que son muy fuertes las resistencias?

-Sí. La curia empieza a temblar porque si él realmente corta los fondos y dice "Basta con la buena vida" y hace que se ponga en práctica el Evangelio, eso será muy revolucionario. El problema es que cuando uno trata de cambiar radicalmente una situación, como es la estructura del Vaticano y de la curia, una persona sola es muy difícil que pueda hacerlo. Una cosa es si las revoluciones vienen de abajo y hay un ejército revolucionario, pero las revoluciones que llegan desde lo alto, como la de Francisco, que es muy valiente, suelen chocar con un sistema de poder.

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